Durante el proceso de observaciones del informe, un grupo de empresas -fundamentalmente aquellas que operan activos de generación convencional- observaron la pertinencia de incluir el almacenamiento de energía como parte del plan de expansión.

Los argumentos en contra del almacenamiento se resumen en dos ideas. La primera está relacionada con las definiciones propias de lo que es un sistema de almacenamiento, es decir, que la legislación no los incluye como parte del sistema de transmisión y, por lo tanto, sería improcedente que fueran incluidos en el plan de expansión de la transmisión.

La segunda idea se basa en que los sistemas de almacenamiento inyectan energía a la red, y, por lo tanto, estarían participando del mercado de la generación, el cual es un mercado libre y no sujeto a la planificación centralizada.

En el informe que responde a las observaciones, se explica que la CNE acogió la solicitud de las empresas de no incorporar el sistema de almacenamiento indicando que, si bien no comparte los argumentos planteados, sí reconoce la necesidad de generar una discusión más profunda sobre la materia, sobre todo considerando que es una nueva tecnología en nuestro país.

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Al igual que la CNE, desde una perspectiva técnica, no comparto la argumentación planteada en contra del almacenamiento, sin embargo, reconozco la necesidad de iniciar una discusión técnica y detallada sobre la función que ellos deben cumplir para luego impulsar los cambios regulatorios que sean necesarios para su incorporación efectiva al sistema eléctrico nacional.

Debido a la versatilidad de esta tecnología, los sistemas podrían ser usados de múltiples formas, incluyendo la opción de ser partes del sistema de transmisión. En efecto, las mejores prácticas internacionales incluyen a los sistemas de almacenamiento como elementos que permiten dilatar las inversiones en transmisión, y mejorar la estabilidad de los sistemas eléctricos. Adicionalmente, los desarrollos tecnológicos y el aumento de la demanda derivada de otras industrias como la movilidad eléctrica provocan que los sistemas de almacenamiento bajen cada vez más sus costos de inversión.

En definitiva, estoy convencido de que en el mediano plazo los sistemas de almacenamiento se transformarán en una herramienta muy útil para el funcionamiento flexible de los sistemas y de los mercados eléctricos.

Fuente: Revista Energía