Hace ya poco más de un año, en la provincia panameña de Chiriquí se inauguró el solar Ikakos, una potencia de 40 megavatios (MW).  Este parque integra un total de 138,960 paneles solares  convirtiéndolo en el más grande del país, que ofrecerá de 84.58 gigavatios por hora a la matriz energética del país.

Esta inversión de alrededor de USD$48,000,000.00 es el reflejo del nuevo Atlas Energético desarrollado por autoridades panameñas en 2017. Este atlas, considerado como una versión abreviada del Plan Estratégico Nacional de Energía 2015-2050 está basado en cuatro pilares:

  • Acceso Universal y la reducción de la pobreza energética
  • Descarbonización de la matriz energética,
  • Eficiencia Energética, y la Sobriedad del Consumo
  • Seguridad Energética

Los panameños se han propuesto cumplir con una serie de objetivos de desarrollo sostenible, siendo el número 7 el “garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”.

Al igual que en otras latitudes, en Panamá se reconoce que el avance de la tecnología debe permear las políticas públicas que inciden en a producción de energía en el país.

La modernización de la matriz energética es una de las metas que las autoridades panameñas han fijado como resultado de que la  matriz energética de la República de Panamá es poco diversificada y fuertemente dependiente del consumo de petróleo.

Cinco son las fuentes primarias de energía presentes en la matriz energética de las cuales dos de ellas -el carbón y la energía eólica- sólo recientemente han logrado una participación estadísticamente significativa. Desde mediados de la década del setenta, del siglo XX, la hidroenergía comenzó a tener una participación creciente en el balance de energía primaria aumentando de forma sostenida su participación en el tiempo.

Esto, como resultado de una política de Estado dirigida a desarrollar el potencial hidroeléctrico del país para reducir la dependencia del petróleo importado, ante la evolución del mercado petrolero internacional.

El paradigma se repite: a mayor avance tecnológico, los costos de esa tecnología decrecen.  Este cambio genera una presión importante sobre el estatus quos. Eso lo saben y experimentan a diario las empresas dedicadas a la producción de equipo para la generación de energía; con la introducción de equipos cada vez más eficientes, los costos decaen. Esto es particularmente visible en tecnología eólica y solar.

Sin embargo, este decrecimiento en los precios de las tecnologías será anecdótico e inconsecuente si las autoridades públicas no toman las decisiones necesaria para aprovechar las ventajas que trae la modernización tecnológica. Las instancias políticas tomadoras de decisiones no pueden ver estos cambios como una rareza o curiosidad.

El Estado debe asumir el papel que le corresponde para lograr la meta de alcanzar el desarrollo sostenible:  adoptar leyes políticas de largo plazo o en materia de regulación para lograr implementar un cambio real.

Panamá reconoce que debe de darse un periodo de transición de los combustibles fósiles hacia “(…) un sistema energético más seguro, limpio, sostenible y eficiente requiere de una planificación y esfuerzos intersectoriales, así como transformaciones sociales y económicas que afectarán profundamente nuestra forma de vivir y producir bienes y servicios».

Potencial solar 

Panamá es un país con potencial solar que no es indiferente a los inversionistas. Panamá recibe una radiación solar promedio diario de 4.8 KWh/día por metro cuadrado. Las regiones más favorecidas se encuentran en el Sur de Chiriquí y parte del sur de Veraguas, donde el promedio supera los 5 KWh/día.

La utilización de la energía solar en Panamá, al menos a escalas mayores, inició recientemente, específicamente  en 2013 con el inicio de operaciones de la central solar de Sarigüa, en el Distrito de Parita, de 2.4 MW.

A pesar de lo novedoso que aún resulta para Panamá el uso de la energía solar, cada vez más empresas y pobladores instalan sistemas fotovoltaicos producto del estímulo que provocó la promulgación de nueva normativa.  Por ejemplo, de la Ley para la promoción de la energía solar publicada en el 2013, destacamos:

Existe la posibilidad de que se abran licitaciones para la compra electricidad de procedente de centrales solares. De los proyectos participantes se elegirán las propuestas con el mejor precio siempre que se cumplan el resto de requisitos establecidos y los contratos serán de hasta veinte años.

Como incentivo de índole fiscal, la norma prevé la exoneración de aranceles y otros gravámenes de importación a los equipos que se utilicen en la construcción de instalaciones de energía solar.

Otros productos importados, que no estén en la lista de bienes exonerados, podrán ser objeto de este beneficio en el tanto el importador cuente con una resolución de la Secretaría Nacional de Energía y del Ministerio de Economía y Finanzas.

Crédito fiscal aplicable al impuesto sobre la renta liquidado en la actividad en un periodo fiscal determinado hasta un máximo de 5% del valor de la inversión y que se podrá deducir del impuesto sobre la renta por concepto de obras para las centrales y/o instalaciones solares construidas o que inicien su construcción después de la entrada en vigencia de la norma.

Utilización de un método de depreciación acelerada del equipo destinado al uso de energía solar y/o generación de electricidad de manera que se vea menos afectada la utilidad de la persona física o jurídica que haga uso de esta energía para fines comerciales.
Las instalaciones que sean para la prestación de servicio público de electricidad, con una potencia de más de 500 kilovatios, tendrán que solicitar una licencia a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos.

Entre los parques solares instalados desde el 2015 podemos mencionar Coclé Solar 1   Aguadulce, Coclé 2, Divisa Solar. Aguadulce, Coclé 3 Sarigüa, Parita, Herrera,  Farallón Solar, Antón,  Coclé 5 Solar Chiriquí, San Lorenzo, Chiriquí 6 Zona Franca , Ancón, Panamá 7 La Mesa, Pacora, Panamá 8 y Don Félix. No en balde, una de las plantas solares más grande de Centroamérica, Planta Solar Fotovoltaica Penonomé de 150 MW, está en Panamá.

Pero el avance no se detiene. AES Panamá invertirá US$50 millones en cuatro parques fotovoltaicos que generarán un total de 40 megavatios (MW), cuya construcción estará a cargo de la empresa española Elecnor (MC:ENOR). Los parques son de 10 MW nominales cada uno: Pesé Solar (distrito de Pesé, provincia de Herrera), Mayorca Solar (distrito de Pocrí, provincia de Los Santos), y también Cedro y Caoba Solar (ambos en el distrito de Boquerón, provincia de Chiriquí).

Es a través del mecanismo de la licitación pública que la energía renovable generada por estos proyectos se ha incorporado al mercado. A mayor incorporación de energía renovable, se avanza hacia la diversificación y descarbonización de la matriz eléctrica y seguridad de suministro del sistema.

El Plan Nacional Energético 2015-2050 fijó la meta muy clara: es necesario que el sistema energético panameño se transforme, mediante un proceso de transición continuado, en uno que haga menos uso de los combustibles fósiles. Esto significa hacer más uso de las energías renovables para cumplir con los retos que nos impone el cambio climático y la contaminación local.

La evidencia de que Panamá es un polo atractivo para la inversión en esta clase de proyectos es contundente. Hasta junio concentró la mayor inversión, con un aproximado de $933 millones en proyectos energéticos, correspondiente a 11 estudios de impacto ambiental presentados ante el Ministerio de Ambiente en el primer semestre de 2019 .

Incluso, para mayo de 2018 la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) ha otorgado 15 licencias definitivas fotovoltaicas (solar) y 24 licencias provisionales fotovoltaicas a empresas para instalar plantas que generen energía solar en el territorio panameño.

Moverse hacia adelante

Los panameños reconocieron hacen unos años que su matriz de electricidad no estaba los suficientemente diversificada; cualquier iniciativa tendiente a cumplir con compromisos internacionales para la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (p.e. Acuerdo de París) debía pasar necesariamente por inventariar las fuentes de producción de energía eléctrica y luego determinar qué fuentes sería factible de introducir en la matriz.

Los datos recabados dieron como resultado que el potencial solar panameño es importante. El paso lógico entonces es incentivar la instalación de parques solares, sistemas de generación fotovoltaica para auotoconsumo, etc. Es decir, no es solo desarrollar un documento con intenciones políticas, es implementar acciones técnicas, legales y económicas para que las intenciones se materialicen.

Vemos que en el caso de Panamá la labor legislativa no se hizo esperar. Con la promulgación de normativa moderna (como la Ley Nº 37) se establecen las condiciones jurídicas indispensables para que el sector de la industria pueda moverse en un entorno más amigable con las condiciones de mercado necesarias.

El resultado, de 2013 a la fecha Panamá cuenta con 23 parques solares y para este año se prevé la entrada de cuatro parque más. Estamos ante una dinámica causa efecto, eslabones de una cadena que tendrán un resultado. Dependiendo de qué también se construya el eslabón y se enlace con el siguiente, el resultado será positivo.

Tenemos entonces que los panameños determinan que su matriz no está suficientemente diversificada por lo que, mediante el Plan Estratégico Nacional de Energía 2015-2050 establecen las bases para el cabio.

Determinan que el potencial solar del país es importante, y para atraer la inversión necesaria emiten una serie de normativas que le darán a potenciales inversionistas la suficiente seguridad jurídica y condiciones más atractivas para construir parques de energía de fuente alternativa (procesos de adjudicación de licencias reglados, incentivos fiscales, etc.).

El proceso de instalación y operación de parques solares conlleva necesariamente la adquisición de bienes y servicios que estimulan la economía local y generan empleo.

Una vez que se conectan a la red y comienzan a inyectar energía, están proveyendo de un bien intangible (energía) que se intercambia por un precio generando utilidades al operador; finalmente parte de estas utilidades llegarán a la Administración Pública en forma de impuestos.

¿Ven la cadena? Cada acción genera una reacción, pero lo positio o negativo de esta última dependerá de las condiciones legales y económicas que el país pueda establecer para que la economía se mueva. Ese es el papel del Estado, tomar decisiones inteligentes y acorde con la evolución de los tiempos y la tecnología. Hay que excluir la ideología de estas decisiones.