En el 2016, vía decreto, se autorizó la instalación de paneles solares en Costa Rica. A la fecha hay más de 180,000 paneles generando electricidad con el Sol repartidos en más de 2,200 instalaciones a lo largo del país.

Tanto casas, como industrias, comercio, agricultura, hospitales y hasta instituciones públicas hoy ya han instalado sistemas solares fotovoltaicos. En cerca del 95% de los casos, los consumidores optaron por la energía del Sol para bajar los costos de la electricidad que compran a la distribuidora, mientras que solo el restante 5% lo ha hecho por motivos de carácter ambiental.

Por tal, es evidente que aprendimos que el Sol si genera electricidad a menor costo que el que le pagamos a la distribuidora tradicional. En algunos casos el ahorro ha llegado a ser hasta del 95% de la factura eléctrica histórica.

Aprendimos que la tecnología continúa avanzando tanto en eficiencia como en precio. Hace 4 años el mejor panel solar podía generar unos 285 watts de potencia, mientras que hoy ya se anuncian paneles de hasta 500 watts que absorben radiación por ambas caras y a un menor costo.

Gracias a software especializado y bases de datos internacionales, hemos aprendido cada día más como hacer mejores diseños, aplicar buenas prácticas y mucho más exactas estimaciones de producción para cada área de nuestro país.

Aprendimos que el único opositor a esta nueva tecnología son las empresas distribuidoras de electricidad que toparon con competencia en su histórico monopolio de venta de electricidad. La competencia les llega del mismo consumidor costarricense, su abonado, que puede hoy ya producir su propia electricidad a un menor precio.

Su postura evidencia que priva en esas empresas el interés propio de la distribuidora por encima del de sus abonados, desvirtuando así el objeto para el cual fueron creadas por Ley.

Aprendimos que la regulación siempre vendrá atrás del cambio tecnológico. Ese mismo decreto del 2016, hace solo 4 años, estableció un periodo de aprendizaje y adaptación para paneles, mientras hoy ya se instalan en nuestro país baterías de tamaño industrial y micro redes con inteligencia artificial.

Excelente esfuerzo hace el MINAE por actualizar aquel decreto, y los señores diputados por buscar eliminar las actuales limitaciones y fomentar el cambio para el bien del Tico y nuestra competitividad país.

Aprendimos que no es justo que solo unos se beneficien del Sol, con tal de preservar instituciones emblemáticas del pasado como si lo importante no fuera el futuro.

Aquellos que hicieron de Costa Rica uno de los primeros países con electricidad en el Mundo hace ya bastantes años, tuvieron la visión de pensar en el futuro y utilizar las ultimas tecnologías del momento.

Hagamos hoy lo mismo, y volvamos a destacar en el Mundo una vez más. Aprendamos.