En días recientes, asistí a la segunda mesa de trabajo sobre el sector energético Combustibles, Gas natural y Electricidad por la seguridad energética de México, en Saltillo, Coahuila, donde legisladores y empresarios del ramo energético, dialogaron, alinearon ideas y construyeron consensos con el objetivo de convertirlos en acciones concretas para alcanzar las metas planteadas por el Gobierno Federal en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, bajo el principio de democracia participativa.

Convocada por las Comisiones de Energía de la Cámara de Diputados, del Senado de la República y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la segunda de siete mesas programadas fue una oportunidad inmejorable para presentar a las energías limpias, específicamente a la solar, como la mejor alternativa para alcanzar las metas comprometidas por México en el Acuerdo de París, que establecen que en 2024 el país deberá generar 35% de su electricidad a través de fuentes renovables.

En este sentido, la Asociación Mexicana de Energía Solar (ASOLMEX) indicó que impulsa el desarrollo de la energía solar con el fin de equilibrar su participación en el portafolio de generación eléctrica del país, y con ello fortalecer la soberanía energética. En específico, el sector solar ha tenido un crecimiento sin precedentes, al pasar de 30 MW en 2013 a 4,519 MW en octubre de 2019.

Asimismo, del total de la generación solar, 78% proviene de 50 centrales solares que actualmente se encuentran en operación comercial en 15 estados de la República Mexicana -Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Yucatán y Zacatecas. Estos proyectos han promovido inversiones por más de 6,650 millones de dólares y más de 55,000 empleos en toda la cadena de valor.

En cuanto a la Generación Solar Distribuida (GSD), el panorama es aún más alentador, al alcanzar más de 112,660 techos solares a nivel nacional, lo que representa una generación de 818 MW, repartidos entre usuarios domésticos, comerciales e industriales. Esta tecnología ha aportado al sector solar inversiones directas por más de 1,800 millones de dólares y más de 9,000 empleos generados en toda la cadena de valor.

Durante la mesa de trabajo se indicó que los factores que han determinado el crecimiento acelerado de la energía solar, específicamente de la GSD en México, es que cada vez más se promueve el concepto de prosumidores -usuarios que producen y consumen energía in situ-; instalaciones relativamente simples, con costos de operación mínimos; equipos más económicos y con una vida útil cada vez mayor; y, ahora una nueva disrupción: tecnologías de almacenamiento en baterías. Asimismo, la alta irradiación del país permite que más del 85% de la República Mexicana sea óptima para desarrollar proyectos solares.

ASOLMEX indicó que todos estos elementos ponen a México en una posición envidiable dentro del entorno solar internacional y le permiten adquirir una mayor soberanía energética, que se traduce en un portafolio de generación sustentable a largo plazo. Finalmente, se mencionó que en el último reporte Perspectivas del Mercado Mundial, elaborado por Solar Power Europe, señala que México podría convertirse en el séptimo mayor generador de electricidad en el mundo a partir de fuentes solares en los próximos cinco años.

Israel Hurtado, Secretario Ejecutivo de ASOLMEX