“La transición energética dará pie para impulsar el surgimiento de un sector social en ese ramo, así como para alentar la reindustrialización del país”, reza el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 (PND).

Dos principales argumentos se asoman como respuesta a aquellos objetivos de Gobierno: el apalancamiento a la generación distribuida y el crecimiento del contenido nacional.

“El contenido nacional es un concepto etéreo. Si desde el Gobierno federal nos dijeran que sus intenciones son que los equipos a instalar tengan un 50% de componentes locales estaríamos hablando de algo concreto”, indicó Manuel Gomez Herrera Lasso, director ejecutivo de la Asociación Mexicana De La Industria Fotovoltaica A.C (AMIF).

En conversación con Energía Estratégica, el empresario indicó que debieran estar por salir los programas sectoriales del Gobierno en estos días. Definiciones que darían mucha claridad de hacia dónde está orientando la transición energética la actual administración.

“Tenemos información que nos hace pensar que ya tienen los programas sectoriales listos pero aún no los han abierto a la opinión pública”, confió Manuel Gomez Herrera Lasso a este medio.

De aquellas medidas a implementar, el sector empresario requeriría datos precisos de qué es lo que pretenden desde la Secretaría de Energía. Para establecer un límite de contenido nacional se requeriría de un plan gradual y que se vaya incrementando de acuerdo a la capacidad de la industria mexicana.

“Suponemos que esto no puede ser algo radical de inicio porque la industria no está preparada para tener un alto contenido nacional en estos equipos, desde el hecho de que en México no hay minas de silicio, por lo que todas las obleas de silicio deberían provenir de China en su mayoría”, consideró el experto consultado.

Las normas arancelarias ya establecen los niveles de contenido nacional que deben tener las mercancías para que sean consideradas hechas en México; sin embargo, si en el sector se habla de una gradualidad, se podría pensar en definiciones de un número inicial para integrar a componentes locales para sistemas de generación a partir de fuentes renovables y que luego se aspire a una incorporación más alta siguiendo el crecimiento de la industria.

“Nosotros no vemos mal que se busque desarrollar la industria mexicana para producir aquí los equipos fotovoltaicos, por supuesto que sería fantástico pero sí queremos que no se desatiendan los avances en las certificaciones de los equipos de esta tecnología y las regulaciones para su instalación”, advirtió el director ejecutivo de la AMIF.

Estos temas avanzan en debates del sector empresario. El último encuentro de los principales actores se dio en el Foro Mexicano para la Industria Fotovoltaica cuyo tópicos centrales fueron “Regulación, Normalización y Profesionalización del Mercado Solar en México”.

Al evento que se desarrolló el 28 y 29 de agosto en Guadalajara (Jalisco), asistieron representantes de la entidad reguladora del gobierno federal y de la CFE que manifiestaron su apoyo al crecimiento de la generación distribuida.

“Donde todavía no tenemos una posición clara es de la SENER, que no estuvo presente en el foro”, disparó el ejecutivo de AMIF.

Con el objetivo de debatir y hacer sinergia entre las empresas del ramo en el país, el Foro versó sobre prospectiva y la estrategia del regulador, los gobiernos estatales y sus programas en materia de energía renovable, transición energética con generación solar distribuida y normatividad aplicable en la fabricación y desempeño de módulos fotovoltaicos.

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