Ayer, la Comisión Nacional de Energía (CNE) publicó el informe de julio de ERNC, donde se ofrecen los datos correspondientes a junio en materia de energías renovables.

Allí se indica que la matriz eléctrica de Chile está compuesta por 24.610 MW, de los cuales 5.904 MW corresponden a fuentes de energías renovables no convencionales.

Es decir que, hasta junio, el 24% de la matriz está conformada por energías limpias y el 76% restante por fuentes fósiles.

Sin embargo, el dato más saliente del informe es que existen 29 centrales renovables en etapa de “pruebas” (pronto a generar energía) por 340 MW y 98 proyectos más en etapa de construcción, que sumarán 5.200 MW.

Estos proyectos en obra, asegura la CNE, se irán concretando e ingresando al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) hacia diciembre del 2021. Por lo tanto, para principios del 2022 se supone que Chile llegará a los 11.444 MW de capacidad renovable disponible.

Si se sumara esta nueva potencia (5.540 MW –sumando proyectos en pruebas y construcción-) a la matriz eléctrica actual (24.610 MW), la capacidad total será al 2022 de 30.150 MW y las renovables no convencionales ocuparían un 37,95% de la proporción.

No obstante, cabe aclarar que tal ejercicio es una proyección que no tiene en cuenta la entrada de nueva potencia termoeléctrica ni la salida de centrales a carbón, impulsadas por el plan de descarbonización.

Generación eléctrica, dominó la eólica

El informe también destaca que durante junio, la generación de los sistemas eléctricos mayores fue de 6.419 GWh.

De ese total, el 18,19% estuvo constituido por fuentes de energías renovables no convencionales. Es decir, 1.168 GWh de energía.

La fuente renovable que más produjo fue la eólica, con el 39,5% (461 GWh); luego la solar fotovoltaica, con el un 32,1% (375 GWh); le siguieron las plantas de biomasa, con 13,5% (158 GWh); en cuarto lugar las mini centrales de pasada, con 13,1% (152 GWh); y finalmente la geotérmica, con 1,8% (21 GWh).