Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, 12 de enero de 2020 – La proporción de energías renovables en la energía mundial debería duplicarse para el año 2030, a fin de avanzar en la transformación de la energía mundial, alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y abrir un camino hacia la seguridad climática, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

La electricidad renovable debería suministrar el 57% de la energía mundial para finales de la década, frente al 26% actual.

Un nuevo informe «Progress to Action» (Descargar), publicado para la 10ª Asamblea anual de la IRENA, traza los recientes avances mundiales y esboza las medidas que aún se necesitan para ampliar las energías renovables. Los datos de la Agencia muestran que la inversión anual en energías renovables debe duplicarse, pasando de los 330.000 millones de dólares actuales a cerca de 750.000 millones de dólares para desplegar las energías renovables a la velocidad requerida.

Gran parte de la inversión necesaria se puede satisfacer reorientando la inversión prevista en combustibles fósiles.

Cerca de 10 billones de dólares estadounidenses de inversiones en energía no renovable están planificadas para 2030, arriesgando los activos bloqueados y aumentando la probabilidad de superar la estimación mundial de carbono de 1,5 grados en esta década.

«Hemos entrado en la década de la acción en materia de energías renovables, un período en el que el sistema energético se transformará a una velocidad sin precedentes», confía el Director General de la IRENA, Francesco La Camera.

«Para garantizar que esto suceda, debemos abordar urgentemente la necesidad de políticas de apoyo más fuertes y un aumento significativo de la inversión en los próximos 10 años», explicó. Las energías renovables son la clave del desarrollo sostenible y deberían ser fundamentales para la planificación energética y económica en todo el mundo».

Las inversiones adicionales aportan importantes ahorros de costes externos, incluyendo la minimización de pérdidas significativas causadas por el cambio climático como resultado de la inacción.

Los ahorros podrían ascender a entre 1,6 y 3,7 billones de dólares anuales para 2030, entre tres y siete veces más que los costos de inversión para la transformación de la energía.

La disminución de los costos de la tecnología sigue reforzando los argumentos a favor de la energía renovable. La IRENA señala que los costes de la energía solar fotovoltaica han disminuido casi un 90% en los últimos 10 años y que los precios de las turbinas eólicas en tierra han disminuido a la mitad en ese período.

A finales de esta década, los costes de la energía solar fotovoltaica y eólica podrían superar sistemáticamente a los de la energía tradicional. Ambas tecnologías podrían cubrir más de un tercio de las necesidades energéticas mundiales.

Las energías renovables pueden convertirse en una herramienta vital para cerrar la brecha de acceso a la energía, un objetivo clave del desarrollo sostenible. Las energías renovables fuera de la red han surgido como una solución clave para expandir el acceso a la energía y ahora ofrecen acceso a alrededor de 150 millones de personas.

Los datos de la IRENA muestran que el 60 por ciento del nuevo acceso a la electricidad puede ser cubierto por las energías renovables en la próxima década con sistemas autónomos y miniredes que proporcionan los medios para casi la mitad de los nuevos accesos.