Los tres nuevos préstamos aprobados por el Banco Mundial para Argentina alcanzan un monto global de 265 millones de dólares, y estarán destinados a ampliar el acceso a energías renovables en poblaciones rurales, conservar los bosques nativos a través de un manejo sustentable que beneficie a las comunidades que dependen de ellos, y proteger áreas naturales vulnerables.

Alfredo Paredes, subsecretario de Energía de la provincia, dio detalles de la aplicación de la cuarta etapa del Proyecto Energías Renovables para Mercados Rurales (Permer), financiado por el Banco Mundial.

El Permer abarca la zona del mercado eléctrico disperso”, definió Paredes en declaraciones a Radio Universidad, y explicó que esos clientes son asistidos “con distintos tipos de energía”, ya sea solar, eólica, biomasa, entre otras. Recordó además que el Chaco comenzó en 2001 con los trámites para la aplicación de este Programa.

El Permer en el Chaco es sólo paneles solares”, aclaró. Según los datos que reveló, entre 2004 y 2009, fueron 1.680 los usuarios que accedieron a paneles solares, y 208 escuelas; mientras que la tercera etapa comprendió a 2000 usuarios más. “Son todos parajes lejanos dentro del Departamento Güemes y hay una sola cooperativa, la de Castelli, que abastece y mantiene el servicio”, comentó.

Entre las comunidades beneficiadas se cuentan El Sauzalito, Misión Nueva Pompeya y Comandancia Frías. “Tenemos dos sistemas asistiendo a la misma zona”, resaltó Paredes, al dar cuenta de la llegada también del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap).

Destacó luego que esta nueva etapa del Permer implica la incorporación de electrodomésticos compatibles con la energía solar. “Se avanzó con respecto a la etapa anterior”, ponderó, y dijo que el censo realizado arrojó entre 900 y 1000 usuarios rurales como potenciales nuevos beneficiarios del programa, y 89 escuelas, centros de salud y destacamentos policiales.

Por otra parte, el funcionario del Ministerio de Infraestructura explicó que la única posibilidad probada de utilización de energías renovables en el Chaco es a través de paneles solares, ya que está casi descartada la energía solar. En cuanto a la biomasa, explicó que existen estudios realizados por la Unne. “Es una alternativa posible, pero debe montarse una planta que cuesta 38 millones de dólares”, sostuvo.

 En el país

Los proyectos que financia el BM buscan cerrar la brecha en acceso a servicios entre pobladores de áreas rurales y urbanas. Brindando electricidad a pueblos remotos, protegiendo el bosque nativo que es fuente de ingreso para comunidades criollas e indígenas, y conservando la biodiversidad en el Gran Chaco, el objetivo es promover mejores condiciones de vida para el 40 por ciento más pobre de los argentinos.

La entidad multilateral precisó que al Permer le corresponderán 200 millones de dólares, un préstamo de margen variable, reembolsable en 35 años y con un período de gracia de 4,5 años. Esto permitirá poner en marcha la segunda etapa del programa en el país, que ya permitió generar energía alternativa para alrededor de 150.000 personas en 15 provincias del país, en su totalidad en parajes aislados del interior.

Ahora la expansión del programa permitirá llegar a 725.000 personas con la instalación de paneles solares, mini-redes y sistemas eólicos, a los que se sumarán termo tanques y cocinas solares en escuelas e instituciones públicas dispersas.

La secretaria de Energía de la Nación, Mariana Matranga, dijo que “este programa constituye una exitosa herramienta de inclusión social en poblaciones ubicadas en lugares aislados o distantes de las redes de transporte y distribución de electricidad, donde las reglas del mercado suelen dictar la conveniencia de conectarlas o no a la red eléctrica. El Permer presta especial atención a estos sectores históricamente postergados, permitiendo el acceso a la energía y brindando una mejor calidad de vida”.