En este primer semestre del año, ¿percibe interés de nuevos clientes de cerrar contratos de suministro con energías renovables?

Vemos dos perfiles de clientes con distintas reacciones de acuerdo a su estrategia corporativa frente al Covid-19.

Por un lado, vemos empresas que tienen una visión a largo plazo de su negocio, como pueden ser por ejemplo las minas o la industria automotriz, con inversiones que buscan mayor certidumbre. Estas pareciera que se han visto alentadas a tener un cierre con proyectos de energías renovables.

Sin embargo, aquellos que son negocios con ingresos o modelos más inmediatos, pareciera que están frenando mucho más sus inversiones y con ello su intención de incorporar energías renovables.

¿Qué esquema de contratos atraen a nuevos potenciales clientes? 

El apetito más grande está en los PPAs de proyectos renovables en sitio, en abasto aislado. De hecho, la cartera de aquellos que ofrecen PPAs es grande.

Un diferencial importante en la oferta de PPAs y el sector está haciéndose hacia ese segmento. Continúan habiendo contratos de largo plazo, pero no necesariamente bajo las mismas condiciones que se veían hace un año atrás.

Nosotros creemos que es interesante porque aquellos que ofrecen este tipo de contratos son inversionistas más especializados que entienden el sector y la parte financiera; lo que permite una seguridad a largo plazo y mejor percepción de riesgo.

¿Las empresas están buscando mix de energías para reducir sus gastos de consumo eléctrico?, ¿en qué porcentajes?

En principio, están buscando cubrir el mayor porcentaje posible de su consumo. Obviamente tenemos las limitantes que pueden ser regulatorias o de espacio in situ.

Nosotros intentamos ofrecerles un mix energético que signifiquen en soluciones completas, no sólo con solar, que les ayude a cubrir el porcentaje más alto posible de su demanda. Un gran numero busca cubrir el 100% de su demanda, pero no en todos los casos es posible.

¿Qué meta de penetración en el mercado se han fijado este año en In Situ Energía?

Este 2020, considerando la situación del Covid-19, hemos calculado 18 MW instalados de generación distribuida. La perspectiva que tenemos para el siguiente año es conservadora; en vez de tener un crecimiento con respecto a este 2020, esperamos que el próximo año podamos mantener el mismo volumen de negocios.

¿Porqué llegaron a fijar esa meta en 2021? ¿en qué situación se encontraría el mercado del próximo año?

Porque no creemos que la economía llegue a recuperarse del todo. Justamente, diferenciando entre los interesados en el mercado que buscan inversiones a largo plazo y los que apuntan a inversiones de ahorro, estos últimos continuarían frenando sus inversiones y no nos darían ese diferencial de crecimiento.

Sobre el acuerdo de confiabilidad, ¿las instalaciones de generación distribuida son las menos afectadas?

Sí. De hecho, nosotros mandamos un comunicado a nuestros clientes donde les explicamos que las últimas medidas impulsadas por el gobierno federal, en particular la política de confiabilidad que publicó SENER, no impactaba en los proyectos de nuestra empresa que se dedica a realizar instalaciones «in situ».

La generación distribuida en México, que legalmente se conoce como generación exenta para proyectos menores a 500 kW, no son plantas a las que el CENACE deba controlar en su operación ni en su entrada y salida en el sistema. Por lo que, ese sentido no se las afecta directamente.

Las solicitudes de tecnología que requiere el acuerdo de confiabilidad, contemplan equipos que ya son o deberían ser parte de una práctica común del mercado de generación distribuida. De allí es que nosotros no vemos ninguna afectación directa a nuestro segmento.

¿Qué tipo de equipos la garantizan la seguridad que exige la nueva política que intenta instalar la SENER?

En principio, se marca la necesidad de inversores inteligentes. La industria ya cuenta con este tipo de inversores fundamentalmente proveniente de primeras marcas; entre ellas se puede mencionar a Huawei, SMA y otros.

¿Han avanzado en nuevos esquemas de negocios en torno a la posibilidad de generación distribuida colectiva?

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) hizo aquel acuerdo en sesión con comisionados; sin embargo, para que entre en vigencia tiene que ser publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Después de varios meses, aún no se ha publicado. Entonces, aunque la CRE lo hizo oficial, no está vigente a nivel federación.

Aquello hace que no se pueda desarrollar nuevos modelos de negocios basados en generación distribuida colectiva aún.

¿Prevén ampliar su oferta cuando este se publique en el DOF? 

Creemos que el acuerdo tenía puntos estaban desactualizados, con esto me refiero a que tenía un corto alcance y creo que este podría crecer mucho más. Aún así lo que permitía el acuerdo de la CRE era interesante y podría ser aplicable a diferentes centros de negocios.

Ahora bien, desconocemos porque no se ha publicado aún de manera oficial y contra otros acuerdos que se han publicado en el último tiempo y en pocas horas como fue la política de confiabilidad. Así que debe existir algún impedimento que esté deteniendo aquella publicación.

Héctor Hernández. director ejecutivo en “In Situ Energía” .