Las energías renovables son en la actualidad una posibilidad concreta que podrían, según Nicolás Brown, especialista en la materia, abastecer en principio un 8 por ciento de la generación de energía eléctrica, tal como establece la ley que las fomenta 26.190.

Hay 3.000 MW de proyectos que podrían estar listos en dos o tres años. Si nos pusiéramos de acuerdo tendríamos cubierto el crecimiento de la demanda. Y es algo totalmente posible”, plantea.

No obstante, el especialista cuestiona las políticas que se están instrumentando en la actividad, con subsidios desmesurados a los combustibles fósiles: “si el 8 por ciento de la energía eléctrica se generara por energía eólica el país se ahorraría entre 2.200 y 2.300 millones de dólares al año, sólo en gas oíl y fuel oíl”.

Brown enumeró los motivos que hicieron caer las inversiones previstas por el programa de licitación GENREN, lanzada en 2009: “es muy difícil conseguir financiación a tasa baja y en forma constante, para el largo plazo; el marco jurídico desalienta inversiones; hace falta mejorar los precios y la cuestión impositiva”. Advierte que “los proyectos grandes están congelados”.

El académico asegura que “las renovables son competitivas en comparación con las importaciones de combustibles fósiles. Desplegar 3.330 MW de energía eólica costaría 6.700 millones de dólares pero se pueden recuperar en 4 años y medio”.

Actualmente indica que dos tercios de la generación de energía eléctrica proviene de centrales térmicas, es decir, que consumen gas natural, gasoil y fueloil, para abastecer a los usuarios. Sin embargo, dada la caída de la producción constante que presentan estos tres hidrocarburos desde hace décadas, cuestiona que “somos un país gasífero pero sin gas”.

El especialista minimizó el potencial de Vaca Muerta, el yacimiento que posee la segunda reserva de shale gas en el mundo y la cuarte de petróleo no convencional, debido a que «no se sabe si son rentables«.

En este contexto, Brown plantea diversificar la matriz: “no hay una sola provincia en Argentina que no tenga el mejor recurso de energía renovable a nivel mundial”. Puso como ejemplo a San Luis, que “tiene buenos vientos, buen sol y buenas tierras. Potencialmente podría aprovechar la energía eólica, solar y biomasa”.