En entrevista para energiaestrategica.com, Pablo Caviedes, Gerente de Energías Renovables de NEOCONSULT S.R.L., empresa que ofertó junto a firmas inversoras el proyecto de 26 MW denominado ‘Central Térmica Puerto Ruiz’, bajo el nombre fantasía ‘FRONTERAS I’.

Desde el sector se señala a esta licitación como dirigida a proyectos solares y eólicos y no tanto a biogás, mini-hidro y biomasa. ¿Considera que es así?

Sí, claramente la licitación estuvo dirigida a eólicos y solares. Para biomasa, biogás y mini-hidro hay muchas consideraciones técnicas y requerimientos que no son fácilmente cumplibles y además no tienen mucho sentido en la manera en la que fueron planteados.

¿Con qué barreras se encontraron desde el sector? 

Particularmente, la parte del pliego de Prospectiva del Recurso pedía que se muestre la disponibilidad del recurso modelado mediante software particular. Esto claramente no aplica a biomasa, como tampoco a biogás.

Para biogás y en muchos casos de biomasa es probable también que haya complicado el hecho de que sea necesario presentar una declaración jurada del consultor independiente demostrando la participación en proyectos del mismo tipo del que se presentó por un total de 100 MW mínimos.

Esto es bastante restrictivo para desarrollos locales ya que en biomasa y en biogás en el país no hay tanta potencia instalada y obviamente no participó la misma gente en todos los proyectos; por lo tanto, este requerimiento implicó, en la mayoría de los casos, buscar un consultor internacional. En efecto, esto no favorece al trabajo y la industria local.

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¿Y ustedes cómo lo resolvieron?

En nuestro caso superamos los 100 MW de potencia en los proyectos trabajados con biomasa, así que no fue un impedimento. Pero no deja de ser algo complicado para la gran mayoría.

Pese a ese escenario presentaron un proyecto con una potencia similar a algunos solares. ¿Qué fue lo que los impulsó a animarse en las compulsas con un proyecto de 26 MW?

El hecho de que el pliego no haya sido pensado para biomasa, biogás y mini-hidro no hacía imposible que esto ocurriera; solamente había incógnitas y dudas acerca de qué presentar de modo de lograr cumplimentar los requerimientos de CAMMESA para realizar la oferta.

Es decir, el hecho de buscar un proyecto de 26 MW entregados a la red y que se presente este tamaño de proyecto, y no se haya llegado al cupo, no quiere decir que no haya emprendimientos para lograr potencias interesantes en nuestro país, sino que al contrario: el impedimento en biomasa y biogás siempre fue el precio de la energía. Teniendo antecedentes restrictivos, la mayoría de los proyectos prefirieron esperar esta rueda para conocer los valores que CAMMESA está dispuesto a pagar (precio de corte).

Atender esto es fundamental para que los distintos proyectos puedan avanzar. Además, es restrictivo juntar proyectos de biomasa (incluyendo proyectos con caldera y turbina de vapor de 30 – 40 MW con proyectos de gasificación de 1 o 2 MW), ya que son muy distintos y particulares y las inversiones tienen una escala que puede hacer que los pequeños proyectos no sean viables.

Hay que pensar que estos pequeños proyectos son excelentes para el país, ya que logran cumplir con el concepto de energía distribuida y, en muchos casos, esta energía se inyecta en zonas donde hay industrias, por lo tanto, se está logrando que no haya que transmitir la energía kilómetros para que sea consumida.

Con esto quiero decir que poner un solo precio para todos los proyectos de biomasa es incorrecto ya que si el precio es muy bajo deja afuera proyectos pequeños (la inversión por MW es mucho más alta para un proyecto chico).

Lo mismo ocurre con los proyectos de biogás. Las potencias a entregar (el mínimo fue 1 MW cuando en mini-hidro fue 0,5 MW eso ya dejo muchos proyectos afuera) en general son bajas y la inversión es relativamente alta, pero los beneficios ambientales, sociales y económicos son muy grandes, por esto es interesante considerar cada caso y premiar los que mayor impacto tengan.

Como ejemplo en biomasa, un proyecto de 1 MW con gasificación en Chaco usando residuo de algodón, que hoy en general queda en el fondo de la industria y se llena de roedores y plagas, sería excelente desde varios puntos de vista: socialmente daría trabajo a gente que no lo tiene, mejoraría la competitividad de la producción de algodón lo cual haría tentador que esta industria crezca, y obviamente haría que los empresarios inviertan en el país para generar energía que es necesaria.

¿Qué características puede detallarnos del proyecto? 

La SPE (sociedad de propósito especifico) del proyecto con el que nos presentamos se llamará Mercoenergy. El mismo es un ciclo ‘rankine’ convencional con sobrecalentamiento (caldera + turbina de vapor) y el abastecimiento principal va a ser biomasa originada en una forestación energética, que se va a desarrollar específicamente para el proyecto durante la etapa de construcción.

Se emplazará en la localidad de Puerto Ruiz en la Provincia de Entre Ríos. Estará sobre la margen del rio Gualeguay (muy cerca de la localidad de Gualeguay) y utilizará este río para transportar, mediante barcazas, los troncos de la forestación energética propia.

Como verás, se trata de un proyecto integral destinado específicamente a vender energía.   

Se entiende que de aprobar el precio de corte que establezca el Ministerio de Energía, su proyecto entrará en operaciones ya que no compiten con otros proyectos en nodo y la oferta no excede el cupo que licitan las autoridades. ¿Qué precio máximo se imagina que fijará Nación? 

Como te comentaba anteriormente, espero que el precio no sea restrictivo porque eso haría que la mayoría de los proyectos que están viendo desde afuera (hay varios proyectos que por lo menos a nosotros nos consultaron y prefirieron esperar a ver los precios) no avancen en próximas licitaciones.

De vuelta, en biomasa, para que los pequeños proyectos sean rentables el precio debería ser alto pero tiene una distribución mucho más interesante en el país. Por el otro lado, en el país se pueden fabricar la mayor parte de estas plantas y la tecnología de gasificación se puede desarrollar (hay desarrollos pero creo que no son finales… aún queda por avanzar) lo que hace falta es que haya un mercado que justifique una inversión.