Un evento organizado por CAME reunió  en una mesa chica a referentes del sector energético. La cita se programó para las 9 de la mañana de ayer, en la sede de calle Florida, entre medialunas y café, en el marco del Día Mundial del Ahorro Energético. Fue una propuesta de la Secretaría de Responsabilidad Social, a cargo de María Cornide, junto a Fernanda Haisner, parte del equipo.

En una mesa redonda, los ejecutivos sentaron posiciones respecto de la nueva normativa 27.191, denominada: “Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica. Modificación”. Justo a primera hora de la mañana había sido publicada en el Boletín Oficial.

Además de crear un espacio de debate, la iniciativa de CAME apunta a elaborar en conjunto un documento que concentre las perspectivas de los actores a los fines que sea tenido en cuenta durante el proceso de Reglamentación que está llevando adelante la Secretaría de Energía y el Poder Ejecutivo, en colaboración con Sebastian Kind, asesor del senador Marcelo Guinle, autor del texto del proyecto.

Todas las entidades plantearon reparos sobre la nueva ley, aunque por distintos motivos: hubo mención a las consecuencias que podría desencadenar la obligación de compra de energía renovable en los Grandes Usuarios, la importancia de incorporar la regulación de la Generación Distribuida, se planteó con preocupación la facilidad para importar productos e insumos con exenciones impositivas, dificultades de los productores locales para afrontar 3.000 MW de potencia de cara al 2017, también el nulo tratamiento de la Eficiencia Energética.

En su exposición, Guillermo Pedoja, presidente de la Cámara Empresaria de Medio Ambiente (CEMA) planteó: “nuestra cámara no fue consultada para la nueva ley 27.191, por lo tanto, me permito mirarla desde afuera; el problema de las leyes es que cuando están promulgadas están escritas, y cuando están escritas en contra de cierto orden natural, después es difícil de cumplir; no la vemos realizable en el tiempo”.

Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) también hizo hincapié en ajustar el texto “para que no salga una ley muerta”, es decir, con dificultades para alcanzar las metas propuestas.

Erico Spinadel, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) también desconfía que se pueda instrumentar tal como está en la práctica, por lo que sugirió tres opciones para cumplir con la nueva legislación: escalonar los porcentajes de energías renovables en la matriz en el tiempo, aumentar la capacidad de producción local y buscar un esquema de producción conjunta a nivel Latinoamericano.

Con una mirada más amplia, Gustavo Gil, referente de energías renovables del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) recomendó no dejarse llevar por la urgencia y propuso al colectivo seguir analizando estos temas, aprendiendo de las experiencias anteriores.

La modificación de la ley 26.190 está pensada para un éxito relativo de muy corto plazo (nueva ley 27.191). Desde el punto de vista industrialista, creemos que no se pueden acomodar las cadenas productivas sino están acompañadas de un plan industrial. No se van a poder acomodar los jugadores en forma estratégica. Y por eso no es conveniente salir a las apuradas”, sostuvo.

Los autores de la ley quieren que se firme antes de diciembre, pero me parece que tenemos la fuerza suficiente para tomarnos el tiempo;es lo mismo diciembre que marzo, y en ese período, hacer una propuesta que se discuta entre todos; los grandes usuarios tendrían que estar invitados a la reglamentación”, señaló Gil. Hace mención a la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica (AGUEERA).

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Las instituciones que participaron fueron: la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER); el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS); la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad (APRA); el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); la Universidad Tecnológica Nacional (UTN); la Asociación Argentina de Instaladores de Energías Renovables (AAIER); la Cámara Empresaria de Medio Ambiente (CEMA); la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE); el Instituto de Energías Renovables y Ambiente (IERA); la Asociación de Eficiencia Energética Argentina (AEEA) y las fundaciones: Eco mujeres, Crecer con Equidad, Ambiente y Recursos Naturales,  y Manos Verdes, entre otros invitados especiales.

En este primer encuentro quedó el compromiso de compartir informes y opiniones durante las próximas dos semanas, como primer paso para convocar a una nueva audiencia que permita resumir conclusiones y consensuar criterios.

Será luego de las elecciones presidenciales, en parte, para saber si Daniel Scioli, el candidato del Frente para la Victoria (FPV) ocupará el sillón de Rivadavia, con quién CAME tiene buena llegada. De hecho, ayer fue invitado a la audiencia, pero en medio del cierre de campaña, no pudo asistir.

Todos los actores saludaron la iniciativa de CAME, entidad que desde comienzo de años comenzó con proyectos en el área de las energías renovables. Tal es el caso del programa “Poné tu energía para cuidar el ambiente”, que ha sido declarado de interés parlamentario por el Honorable Senado de la Nación.