Días atrás, en Posadas, se llevó a cabo una reunión en Casa de Gobierno donde se congregaron empresarios y funcionarios provinciales para dialogar sobre la posible creación de un Parque Biomásico Energético, a ubicarse en Aristóbulo del Valle, departamento de Cainguás.

La propuesta de los emprendedores es comenzar a darle valor agregado a los desechos de aserraderos de la zona, ubicados en distintas departamentales de Misiones. La idea es transformarlos en carbón activado y, además, generar energía eléctrica a partir de su proceso productivo.

La reunión fue un éxito. Asistieron el ministro de Industria, Luis Lichowski, y el secretario del área, Jorge Romeo, el ministro de Agro, José Luis Garay, distintos intendentes, autoridades de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNaM, legisladores provinciales y el emprendedor misionero a cargo del proyecto, Walter Weber, junto a su socio colombiano Waldemar Trejo, ingeniero especialista en carbón activado.

En diálogo con Energía Estratégica, Weber coparte las precisiones que expuso durante la cita acerca de las ventajas que acarrearía la creación de este Parque Biomásico Energético.

Por un lado, señala que al día de hoy, Argentina importa carbón activado por montos que van de los 10 a los 15 millones de dólares por año, el cual podría sustituirse.

Por otro, dar valor agregado a los residuos forestales y movilizar con ello las economías regionales. Precisa que, de acuerdo a sus cálculos, se le daría empleo a unas 1.840 personas de la provincia de Misiones.

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Indica que, en forma directa, dentro del complejo Biomásico, se crearían entre 90 y 100 puestos de empleo para distintas labores. De forma indirecta, abocadas a cuestiones de logística, otras 150 personas se emplearían para cosecha, carga y transporte de materias primas. Por último, 1.600 pequeños productores se verían beneficiados con esta iniciativa.

“Hoy día los pequeños agricultores no tienen dónde ubicar su biomasa porque las papeleras le quedan muy lejos y el costo del flete es muy alto”, explica Weber y asegura que con el montaje del Parque Biomásico, cuya ubicación es estratégica para que los aserraderos –según el empresario-, se podría generar un nuevo tramo de negocio que impulsen las economías regionales.

El emprendimiento

Walter Weber, hace 5 años que está intentando darle impulso a este proyecto denominado Parque Biomásico Energético. Para ello, desarrolló modelos propios de hornos para comenzar a activar el carbón.

Según sus cálculos, con residuos de despuntes y costaneros de distintos aserraderos misioneros, que hoy no están siendo aprovechados y constituyen un peligro como foco de incendios, podría generar 400 tonelada por mes de carbón activado.

Además, con el remanente del calor en el proceso de producción, cuenta Weber que se podrá abastecer no sólo el consumo energético de toda la instalación del emprendimiento, sino que podrían sobrar unos 4 MWh factibles de ser comercializados con CAMMESA, inyectándolos a la red eléctrica.

No obstante, el empresario precisa: “estamos recién en una etapa de avance de 30 por ciento del proyecto”.

Indica que para continuar están requiriendo el apoyo del Gobierno nacional, solicitando a los ministerios de Industria y de Ciencia y Tecnología un crédito inicial por 20 millones de pesos para costear gastos en infraestructura y un primer horno.

En total se proyectan instalar 7 hornos para fabricar carbón activo. El monto total de la obra ronda los 145 millones de pesos.

Consultado sobre cuestiones de competitividad con el mercado internacional, Weber enfatiza: “hoy podemos competir con China (que concentra el 60 % del mercado mundial) o cualquier país, con un carbón activado de alta calidad”.

¿Para qué sirve el carbón activado?

El carbón activado tiene múltiples usos. El principal, quizá, es para el tratamiento del agua potable, y su posterior utilización en las industrias comestible, alimenticia y farmacéutica.

Según Weber, se podría utilizar carbón activado para sanear el Riachuelo porteño, por ejemplo, o hasta evitar el derrame de cianuro que la Barrick Gold generó en la mina Veladero Valle, el cual podría afectar las napas de agua.

“Si ellos hubieran utilizado una batería de filtro por caso de algún desperfecto con cianuro y pasaría por el carbón activado, lo hubieran encapsulado y no se estaría dando este desastre”, detalló al respecto.