La reunión ministerial del G20 sobre Transiciones Energéticas y Medio Ambiente para un Crecimiento Sostenible contó con presencia mexicana. Allí estuvo Martha Delgado, subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México.

La funcionaria expuso sobre el combate al cambio climático mediante la protección del medio ambiente y la transición energética. Acciones que se verían respaldadas según indicó, entre los objetivos Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

De allí, resaltó que esta administración realiza un enfoque transversal para el desarrollo sostenible que está incorporado además en la Agenda 2030.

“El PND 2019-2024 es un cambio de ruta para alcanzar el bienestar general que debe nutrirse de experiencias de otros pueblos para plantear acciones efectivas”, sostienen desde el Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Por ello, esta participación en la reunión de ministros resultaría de relevancia para México.

Allí, según pudo saber Energía Estratégica México, la Agencia Internacional de Energía (IEA) compartió una serie de recomendaciones a las autoridades gubernamentales presentes.

Entre ellas, se destacan informes sobre la situación actual de distintas fuentes de generación renovable con un camino a seguir para lograr su desarrollo futuro óptimo y detalles sobre cómo pueden ayudar a enfrentar desafíos energéticos críticos.

El futuro del hidrógeno: Aprovechar las oportunidades de hoy  

Análisis sobre las brechas de innovación

Asegurar las inversiones en fuentes de generación de energía con bajas emisiones de carbono

En este último, se pone especial atención sobre el rol central del sector eléctrico en la descarbonización y se advierte que hoy es poco el nivel actual de inversiones bajas en carbono.

Sobre México, se indica que está en la fase 4 de integración con renovables variables al 2030. Por lo que requeriría tecnologías avanzadas para anticipar importantes desafíos de integración de sistemas en el futuro.

Por ello, se sugiere acelerar el despliegue de energía eólica y solar, pero además apostar a energías renovables despachables como la hidroeléctrica, geotérmica, bioenergía, y energía solar concentrada.