México tiene una infraestructura energética que permite el desarrollo del hidrógeno verde, y aunque el marco regulatorio mexicano ya considera algunos usos energéticos de este elemento, se requiere una inclusión formal, definición y regulación. 

Así lo señala el reporte “Hidrógeno verde en México: el potencial de la transformación”, elaborado por la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y la Alianza  Energética México-Alemania, con el cual la Asociación Mexicana de Hidrógeno (AMH2), que preside Israel Hurtado, no sólo coincide sino que también respalda. 

El documento señala que otra ventaja que existe es que México cuenta con puertos  marítimos internacionales, redes sólidas de transmisión de energía y gas, plantas hidroeléctricas, fotovoltaicas, eólicas y otras plantas de energía renovable. “Sin embargo, es necesaria una clara diferenciación entre los usos de energía y materias primas, así como incentivos que ayuden a impulsar los desarrollos de hidrógeno verde”,  añade. 

Menciona que el país tiene el potencial de producción de hasta mil 400 toneladas de  hidrógeno verde al año y que aún no hay evidencia de producción de hidrógeno verde en  México, por lo que para que este mercado se desarrolle es necesario establecer las  políticas adecuadas.

Resalta que las regiones con mayor potencial de energía renovable en México coinciden  con la ubicación de los potenciales consumidores de hidrógeno. Por ejemplo, la Municipalidad de Mulegé tiene una importante relación de irradiación, minas de cobre y una red de energía aislada. 

“El mercado del hidrógeno verde en México aún no ha emergido, lo que potencialmente  podría traer oportunidades para los nuevos participantes”, puntualiza el reporte. 

Israel Hurtado, presidente de la AMH2, destacó que hace un par de días, el ministro de  Energía y Minería de Chile, Juan Carlos Jobet, anunció un plan para que el Aeropuerto de  Santiago sea el primero de América Latina capaz de recibir y abastecer aviones impulsados por hidrógeno verde a partir de 2030.  

“Me parece central que durante este anuncio Jobet mencionó que las líneas aéreas que operen en Chile podrán usar hidrógeno verde, y así tanto el transporte de pasajeros como de carga que se hace a través de ellos será más amigable con el medio ambiente; creo hacia allá debemos transitar todos.  Las casi 50 empresas asociadas a la Asociación Mexicana de Hidrógeno se encuentran interesadas en desarrollar este vector energético”, señaló Hurtado. 

El reporte de GIZ concluye que universidades y centros de investigación mexicanos han  estado trabajando en tecnologías de hidrógeno desde la década de 1990, lo que significa  que México tiene capacidad técnica para aprovechar el desarrollo de proyectos  industriales de hidrógeno verde.