México tiene el potencial de instalar 22 terawatts de infraestructura de hidrógeno verde, sobre todo en áreas clave como el transporte público, la generación de energía y la industria petroquímica, aseguró Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno (AMH2).

En el marco del Día del Hidrógeno, que desde 2016 se celebra en varios países del mundo luego de que el Senado de Estados Unidos instituyó esta fecha basada en su peso atómico de 1.008 (de ahí que se celebre en el mes 10 y el día 08), Hurtado agregó que el hidrógeno verde también podría ser aplicado para los vehículos de carga de larga distancia, la industria pesada, refinación y almacenamiento de electricidad.

“La Secretaría de Energía menciona en el PRODESEN al hidrógeno como tecnología emergente para ‘cambio de turbinas con combustible de gas natural a hidrógeno verde’, y es importante destacar que con este elemento se podrían generar alrededor de 1.5 gigawatts de capacidad de generación de electricidad para 2050.

“De acuerdo con estudios del Hydrogen Council, con el hidrógeno verde Mexico podría tener hasta hasta 64% menores costos de producción comparado con otros países; estos estudios también señalan que hasta la fecha se tienen alrededor de 70 mil millones de dólares de inversión pública, y se espera que para el 2030 se invierta 16 veces esa cifra por gobiernos y empresas”, señaló Hurtado.

Agregó que la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha destacado que la siguiente década es crucial para las perspectivas a largo plazo del hidrógeno, así como para la transición de energía fósil a energía limpia, con respecto a los proyectos en América Latina.

Por su parte, la Agencia de Desarrollo Alemana (GIZ) menciona en alguno de sus estudios que el uso de hidrógeno verde en downstream de Pemex, la refinación y la producción de amoníaco podría valer alrededor de 1.3 mil millones de pesos por año para 2030, dijo Hurtado.

El presidente de la AMH2 estimó que para el 2025, el avance tecnológico y su masificación en la matriz energética permitirá que los costos del hidrógeno verde se reduzcan a los niveles del hidrógeno gris.

Recordó que así sucedió con la caída en los costos de la energía solar, ya que mientras en 2013 instalar 1 megawatt de energía solar costaba alrededor de 3.5 millones de dólares, hoy por hoy cuesta unos 600 mil dólares.

Actualmente, México no cuenta con una estrategia nacional de hidrógeno, a diferencia de países latinoamericanos como Brasil y Uruguay, que ya están en ese proceso, o como Chile y Colombia que ya cuenta con una bien establecida.

No obstante, en México ya hay un par de proyectos de hidrógeno en desarrollo: uno en Guanajuato, de inyección de hidrógeno en un gasoducto para mezclarlo con gas natural (proceso llamado blending), y otro en Durango, para producir hidrógeno verde y amoniaco verde para la industria de fertilizantes.

El futuro del hidrógeno en México es prometedor. Hurtado resaltó que se prevén inversiones por alrededor de mil 350 millones de dólares para estos proyectos de hidrógeno verde.