México inició esta semana la fase tres del coronavirus. Por lo que, el Gobierno federal ha empezado a tomar medidas para atender a la emergencia sanitaria y económica en el país.

Ayer, el presidente presentó a través de un Decreto una política de austeridad que deberán observar las distintas dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

Ese documento ya fue presentado ante la Consejería Jurídica de la Presidencia y Secretaría de Gobernación para que se le dé su fundamento legal.

Allí, se indica que se posponen acciones y gastos previstos por el gobierno para este año, con excepción de casi 40 programas considerados prioritarios. Entre ellos, cuatro se refieren al sector energético:

  • Producción petrolera;
  • Rehabilitación de seis refinerías;
  • Construcción de la refinería de Dos Bocas;
  • Generación de energía eléctrica con la modernización de plantas e hidroeléctricas;

Hoy, viernes 24 de abril, en la Conferencia de Prensa matutina desde Palacio Nacional, se presentará en detalle las medidas de “ajuste” en la política energética para hacer frente a la caída de los precios del petróleo y la demanda.

Postura oficial sobre las energías renovables y el medio ambiente

Andrés Manuel López Obrador habló sobre impulsar el desarrollo sostenible y aseguró que en su administración no se “construirá por construir”.

Refiriéndose a los ODS, afirmó que “México es un ejemplo en acatar las decisiones de los organismos defensores del medio ambiente y hay constancia de ello”.

De allí, citó haber cancelado proyectos mineros y estar en contra de prácticas de fracking. Y sobre la polémica del pasado mes con el parque eólico en La Rumorosa (Baja California) sostuvo su continúa considerándo “contaminación visual” a aquel proyecto pero que esta postura lo es con ese proyecto como con otros presentes en aquel parque natural, como acueductos.

“¿No los pudieron poner en otro lado? ¡Pero qué falta de sensibilidad!”, volvió a acusar el presidente, quien valoró a que en el mejor de los casos –las empresas a las que se refirió– piensan en el crecimiento económico y sino “están pensando sólo en hacer negocios a costa de lo que sea”.

“No debemos apostar al crecer por crecer destruyendo la naturaleza”, sentenció el presidente quien definirá hoy cuáles proyectos, renovables y no renovables, previstos a iniciarse en estos años continuarán. Por lo pronto sólo hay certezas de que se continuarán con la modernización de hidroeléctricas.

¿Las energías renovables no convencionales serán las grandes ausentes? Según detalla el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2019-2033 (PRODESEN) son diez los parques de tecnología eólica o solar propuestos por la CFE para construirse próximamente. Estos sumarían 2557 MW de capacidad a instalar al 2025.

El primero en entrar en operación comercial sería el parque eólico “Sureste I Fase I” de 105 MW a finalizarse en 2023. Entre los proyectos de esta tecnología a inaugurarse en 2024 se incluyen a “Sureste II y III” que se construirán conjuntamente y sumarán 600 MW; y, de igual modo, “Sureste VI y V” se concluirán en el mismo año hasta alcanzar los 600 MW.

Mientras que los eólicos sumarán 1305 MW, los parques solares fotovoltaicos propuestos por la CFE alcanzarán 1252 MW. Entre estos últimos, serán finalizados en 2023 los parques “Cerro Prieto II” (150 MW), “Villita” ( 62 MW) y una primera parte de “Central” (250 MW); luego, al 2024 se terminará la segunda parte de “Central” (200 MW) y los otros fotovoltaicos “Costa de Jalisco y Nayarit” (340 MW) y “Gualadajara” (250 MW).

Por el lado de los proyectos de generación renovable que la CFE tiene en estudio. Ocho corresponden a tecnología geotérmica, con una capacidad total de 117 MW.

Se trata de los empredimientos geotermoeléctricos “Cerritos colorados Fase I” (25 MW), “Acoculco Fase I”(10 MW), “Cerro Prieto sustitución U5”(40 MW), “Chichonal fase I”(10 MW), “Los Negrutos fase I”(10 MW), “San Marcos fase I”(10 MW) y “Azufres IV”(10 MW). Todos estos pensados para inyectar a la red al 2024.

Debido a que se tratan de un número elevado de proyectos de esta tecnología a inaugurarse en un mismo año, un proyecto geotermoeléctrico previo serviría de ensayo para recibir al año siguiente aquellos 115 MW totales. Por ello, “Ciclo binario Santa Rosalia”, de sólo 1.7 MW, podría construirse al 2023.

Además de todos los proyectos previamente mencionados, la CFE también estaría analizando la reactivación de la central hidroeléctrica “Chicosén II” de 240 MW de capacidad y otros hidroeléctricos a por 471 MW finales que ya están contemplados en proceso de licitación y propuestos al 2021 (45 MW), 2022 (83 MW), 2023 (149 MW), 2024 (143 MW) y 2025 (52 MW).