De acuerdo a lo que publicaron medios locales, el próximo lunes 8 de agosto la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia de Santa Cruz y el Gobierno nacional firmarían un convenio ambiental que habilitará la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.

En principio, la potencia instalada de los emprendimientos a desarrollar por la UTE Represas Patagonia, integrada por China Gezhouba Group Corporation – Electroingeniería S.A. e Hidrocuyo S.A., iba a ser 1.760 MW, no obstante, por consideraciones de índole ambiental, la potencia finalmente será de 1.290 MW. Además se montará una línea de alta tensión de 500 kV que llegará hasta la localidad de Piedra Buena, en Santa Cruz.

Así como disminuirá la potencia a instalarse, cayeron los costos de inversión. El proyecto original impulsado por el kirchnerismo contemplaba alrededor de 5.500 millones de dólares, ahora el Gobierno estima cerca de 4.700 millones, obra que concluirá en 5 años.

Según el actual embajador argentino en China, Diego Guelar, ya se acordó financiamiento con el gigante asiático por 25 mil millones de dólares, monto del que se desprenden los 5 mil millones que se destinarán para la construcción de las represas del sur.

Tras tantas modificaciones en el contrato de las represas, industrias de la metalmecánica nacional esperan un giro por parte del Gobierno nacional que les permita su participación en el ambicioso proyecto, adjudicado durante la anterior administración a fabricantes chinos.

En diálogo con energiaestrategica.com, Ricardo Dell’Agnola, Director Comercial de IMPSA HYDRO, asegura: “Nosotros (en referencia a la industria nacional) podríamos construir en un 90 por ciento los proyectos de las represas del sur”.

Continuando con la idea, el profesional amplía: “La industria metalmecánica argentina es muy poderosa, muy tecnificada, con desarrollo tecnológico y capacidad de fabricar ‘todo’, con lo cual esperemos que haya algún tipo de condición que permita nuestro desarrollo”.

En todos los países que tienen un plan de desarrollo local se exige integración nacional”, insiste el ingeniero y remata: “Cuando la industria, como la metalmecánica, empieza a perder contratos, empiezan a cerrar fábricas”.

Dell’Agnola da el ejemplo de China cuando planificó la construcción de la represa hidroeléctrica la planta hidroeléctrica Tres Gargantas, considerada la más grande del mundo ya que se despliega a lo largo de casi dos kilómetros de ancho por dos mil metros de alto y cuenta con 23 GW de potencia instalada.

El ingeniero recuerda que IMPSA se presentó a la licitación del año 97 y que, por contrato, la exigencia del gobierno asiático se centraba en la integración de un 40 por ciento de componentes chinos con una transferencia de tecnología total de los fabricantes adjudicatarios a los fabricantes chinos.

Hoy china pegó un salto enorme y proyectos que se desarrollaron luego de Tres Gargantas se pudieron realizar solo con empresas chinas”, indica Dell’Agnola.

Proyectos hidroeléctricos made in IMPSA en desarrollo

Más allá que Industrias Metalúrgicas Pescarmona no está vendiendo turbinas hidroeléctricas en el país, sí está exportando a Venezuela y Brasil.

Dell’Agnola destaca las 10 turbinas Kaplan de 230 MW cada una, las más grandes del mundo en su modelo en potencia, que partirán de Argentina a Venezuela para el proyecto de hidroeléctrico a Tocoma, de 2.300 MW de potencia instalada.

Asimismo, se espera una partida de 3 turbinas semejantes para el vecino país del Brasil. La provisión será para el proyecto hidroeléctrico de Colider.