Meriches: “Se requiere una hoja de ruta para avanzar en una nueva regulación para la distribución en Chile”

El director ejecutivo de la Asociación Gremial de Empresas Eléctricas insistió en la necesidad de una reforma integral que habilite la penetración masiva de generación distribuida, almacenamiento y electromovilidad.


Matías Medinilla

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matiasmedinilla@energiaestrategica.com

La Asociación Gremial de Empresas Eléctricas de Chile volvió a poner el foco en la importancia de contar con una actualización regulatoria en materia de distribución eléctrica, ya que la normativa cuenta con prácticamente la misma regulación desde hace cuatro décadas y que el país se encuentra en medio del segundo tiempo para la transición energética y que se fijó las metas de ser carbono neutral al 2050 y contar con una matriz eléctrica 100% compuesta por energías renovables.

Por ello desde el gremio expusieron en una sesión de la Comisión de Minería y Energía del Senado de Chile, a fin de que a futuro se avance en el cambio del actual modelo de distribución eléctrica, de modo de permitir las inversiones necesarias en la red y con mejor planificación. 

“Se requiere una hoja de ruta para avanzar en una nueva regulación para la distribución en Chile. Que permita mejorar la calidad de suministro, hacer frente a las condiciones distintas del cambio climático y que los usuarios puedan tener mayor control de sus decisiones energéticas y se habilite la penetración masiva de generación distribuida, almacenamiento y electromovilidad a nivel residencial”, señaló Juan Meriches, director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG. 

Cabe recordar que hoy en día el segmento de la generación distribuida suma 3338,2 MW instalados, de los cuales 3005 MW corresponden a Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD – hasta 9 MW por proyecto) y 233,2 MW a conexiones net-billing (hasta 300 kW por proyecto). 

Por lo que de darse una reforma a la distribución, desde el gremio plantearon que dichos segmentos podrían ver una evolución si se incentiva la adopción de tales tecnologías, lo que podría derivar en una ola de crecimiento por el costo menor de desarrollo tecnológico.

“Además, resulta clave que los medios energéticos distribuidos sean incorporados en la planificación de las redes de distribución para efectos de la remuneración y tarificación, así como avanzar en la formalización de la figura de los agregadores de demanda que permitan gestionar y proveer servicios de seguridad y mayor flexibilidad al sistema”, agregó el director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG. 

Con ello se busca contar con mayores incentivos para mejorar la calidad de servicio, lograr una mayor inserción de energías renovables y disminuir la importación de combustibles fósiles, dado que en 2021 Chile importó USD 13301 millones de combustibles fósiles, mientras que la suma ascendió a los USD 20000 millones en el 2022. 

“Avanzar hacia una economía descarbonizada significa avanzar hacia una sociedad más electrificada. Es importante avanzar para que la electrificación llegue a todos los hogares. Y la posibilidad de cumplir con las metas (entre ellas la instalación de aproximadamente 8000 MW de renovables en generación distribuida) estará determinada por la distribución eléctrica”, insistió Meriches. 

“Es crucial contar con una red de distribución moderna, flexible y resiliente. ¿Por qué no es posible? Porque estamos atrapados en una regulación que está obsoleta, un marco regulatorio creado hace más de 40 años que ya cumplió sus objetivos, pero para los desafíos actuales y futuros, es una herramienta que no es suficiente y por lo tanto se debe revisar”, subrayó. 

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