El Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) está avanzando en la Argentina. Ya son 9 los emprendimientos que el Gobierno nacional autorizó prioridad de despacho para el desarrollo de centrales de energía limpia para comercializar con Grandes Usuarios del Mercado Eléctrico Mayorista, por una potencia total de 273,12 MW.

Se espera que en menos de 15 días, a principios de mayo, el Ministerio de Energía y Minería, por medio de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), asigne prioridad a otra tanda de proyectos. En total unos unos 42 en competencia por 1.950 MW.

De acuerdo a lo que pudo chequear Energía Estratégica por diversas fuentes de mercado, se están acordando contratos de abastecimiento de energía eléctrica (PPA) a 20 años a precios alrededor de 45 dólares por MWh entre generadores y Grandes Usuarios particulares, de consumos eléctricos importantes.

Cabe destacar que el primer contrato entre privados se dio a fines del año pasado entre la generadora Genneia y Loma Negra. El parque eólico Rawson III, con sus 24 MW de capacidad, entregará energía a la empresa cementera.

No obstante, estas fuentes aseguran que la generalidad de los acuerdos a término están cerrando por menos plazo y a mayor precios: entre 5 y 10 años a alrededor de 70 y 75 dólares, similares a los que ofrece el Estado mediante las Compras Conjuntas a CAMMESA.

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Por otra parte, como novedad en el sector, se espera que para el año 2019 el Gobierno derogue la Resolución 95, publicada por la anterior gestión en 2013. Se trata de un plan que la administración de Mauricio Macri tiene desde que asumió pero que se materializaría el año próximo.

La medida permitiría, por un lado, que CAMMESA deje de proveer combustible a las centrales termoeléctricas, estableciendo que cada generador se haga cargo de sus combustibles, tal como sucedía en la década del 90.

Esta posibilidad no generará un gran impacto en el sector, pero puede que tienda a favorecer a los grandes generadores, capaces de producir su propio combustible o de formalizar contratos más baratos a lo que lo hacía el Estado.

Por otro lado, la posibilidad de que puedan avanzar contratos entre privados con este tipo de plantas de energía fósil, tal como hoy sucede con las renovables.

Según las fuentes consultadas, los precios por MWh que pudieran formalizarse rondarían los 60 dólares. “Podría pasar algo parecido a lo que pasó con renovables: que en un principio comiencen con ese precio y luego vayan bajando”, analizó una empresaria que prefirió no revelar su identidad.