El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC)aprobó el informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 °C el pasado sábado 6 de octubre de 2018 en Incheon (República de Corea). La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático invitó al IPCC a realizar este informe a través del texto del Acuerdo de París firmado en diciembre de 2015. El mismo es en consecuencia una contribución científica fundamental para las discusiones que se llevan en el marco de esa Convención, y en particular lo será para las que se celebrarán en Katowice (Polonia) en diciembre de 2018, donde los gobiernos discutirán sobre la implementación del Acuerdo de París.

91 científicos de 40 países actuaron como autores de este informe, que tuvo la tarea de evaluar colectivamente más de 6000 publicaciones. Asimismo, 1113 revisores proporcionaron mas de 42000 comentarios a los diferentes borradores que dieron lugar al mencionado reporte. Los resultados se pueden sintetizar en cuatro mensajes clave:

  • “El cambio climático ya está afectando a las personas, ecosistemas y medios de vida en el mundo”. El mundo ya está experimentando los impactos del calentamiento global rápido e inequívoco (aumento del nivel del mar, pérdida de biodiversidad, disminución de los rendimientos de los cultivos, olas de calor más frecuentes y fuertes lluvias). El mundo se ha calentado ya en 1°C y la ciencia ha confirmado que es causado por los seres humanos. Todos los países se ven afectados por el calentamiento global. Pero los impactos tienden a caer desproporcionadamente en los pobres y vulnerables.
  • “Hay beneficios claros en mantener el calentamiento a 1,5°C en comparación con 2°C”. Medio grado de calentamiento empeoraría los impactos (por ejemplo, olas de calor más severas en las ciudades, mayores pérdidas de cultivos y biodiversidad). Algunas de las áreas más afectadas son las pequeñas islas, megaciudades, regiones costeras y cadenas montañosas altas.
  • “Limitar el calentamiento a 1,5°C no es imposible, pero requeriría transiciones sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. Los próximos 10 años son críticos”. Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) tendrían que reducirse fuertemente, llegando a cero netas (balance entre las emisiones y captura del CO2) en alrededor de 2050. Esto requeriría de cambios profundos en todos los aspectos de la sociedad (producción y uso de energía, infraestructura, transporte, producción de alimentos y dietas, ciudades). Tecnologías existentes como las fuentes de energía más limpias, menos deforestación, mejor manejo de la tierra, agricultura sostenible, son todas necesarias. Para el 2050, las energías renovables deberían suministrar entre la mitad y las dos terceras partes de la energía primaria, mientras que el carbón debería caer al 1-7%. Incluso entonces, se tendría que eliminar el COdel aire para compensar las emisiones restantes. También se necesitaría reducir la cantidad de energía consumida globalmente y usarla de manera más eficiente. Esto requeriría una mayor ambición colectiva, que la actualmente lograda por el Acuerdo de París. Cuanto antes se reduzcan las emisiones, más opciones tenemos disponibles.
  • “Limitar el calentamiento a 1,5°C puede ir de la mano con lograr otros objetivos mundiales”. Encarar el cambio climático puede ser consistente con garantizar que las personas de todo el mundo sean saludables, prósperas, tengan alimentos, aire limpio y agua. Las opciones de adaptación específicas a los contextos nacionales, si se seleccionan cuidadosamente, tendrán beneficios para el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza con un calentamiento global de 1.5°C.

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Carolina Vera es Profesora Titular de la Universidad de Buenos Aires, Investigadora Principal del CONICET, Doctora en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires, y Vice-Presidente del Bureau IPCC/Working Group 1, Bases Físicas.