De acuerdo a los datos oficiales, la capacidad de producción del complejo de bioetanol de maíz es de 1,162 millones de metros cúbicos al año. Son cinco las plantas que están en producción activa: Diaser, Vicentín, Promaíz, ACA BIO Cooperativa Ltda y Bioetanol Río Cuarto S.A.

Las compañías se encuentran con algunos inconvenientes financieros debido a la rebaja de los precios que sufrieron entrando en 2015. De acuerdo a datos de la Secretaría de Energía actualmente perciben un 23 por ciento menos que en octubre del año pasado (bajaron de 9.06 pesos a 7,032 pesos el litro).

Tienen compromisos de deuda con entidades internacionales – por lo que se pagan en dólares – que fueron asumidos para avanzar con el desarrollo de las obras y encima no están operando al máximo de las posibilidades operativas.

En este contexto, indirectamente, Patrick Adam, director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maiz (Biomaíz) dio un mensaje a las autoridades: “hemos hecho bien los deberes: desarrollamos economías regionales, sustituimos importaciones y generamos empleo”.

Y agregó: “hemos invertido más de 500 millones de dólares para lograr un complejo productivo que es impresionante

Con mayores cupos de abastecimiento para la plaza local y alza de los precios, el dirigente aseguró que se podría incrementar la obtención del biocombustible en el corto plazo: “nuestro objetivo es duplicar la producción de bioetanol de maíz de 2015 a 2020 siempre y cuando nos garanticen reglas de juego estables y claras”, señaló Adam.

A su turno, Jorge Casanova, titular de Ryssen Alcools, completó la idea: “la Argentina está en condiciones técnicas para incrementar la mezcla de bioetanol en nafta del 10 al 12 por ciento en forma inmediata atendiendo al mismo tiempo el mercado doméstico”.

Necesitamos elaborar un pensamiento estratégico del que hoy se carece para poder desarrollar las mejores opciones”, concluyó Casanova.