Desde los inicios del plan de subastas estatales para proyectos de energías renovables no convencionales, ‘Programa RenovAr’, Mendoza se encaminó a participar con proyectos de gran cantidad de componente nacional.

En la Ronda 1 la Provincia adjudicó cuatro pequeñas centrales hidroeléctricas con altos porcentajes de contenido nacional, cercanas al 100%.

En la Ronda 1.5, la Subsecretaría de Energía y Minería mendocina, a través de la empresa provincial EMESA, se presentó con un plan de precios más agresivos que obtuvo sus recompensas.

Adjudicó siete proyectos: el parque eólico El Sosneado, de 50 MW, y seis parques solares: Lavalle, de 17,6 MW; Luján de Cuyo, de 22 MW; La Paz, de 14,08 MW; Anchoris, de 21,3 MW; General Alvear, de 17,6 MW; y Pasip, de 1,15 MW.

Pero lo llamativo de estas presentaciones no tuvo tanto que ver con la cantidad de MW adjudicados (143,73) sino más bien por el contenido nacional presentado en cada proyecto, con excepción del eólico.

Cuando la media de los proyectos solares fotovoltaicos llegaba al 30% del componente nacional declarado, Mendoza presentó más de 80% con excepción de Anchoris, que ofertó un 17,74%.

Esa misma estrategia de integración terminó generando problemas burocráticos y legales para Mendoza.

La gestión de Mauricio Macri enmendó algunos de esos inconvenientes pero esas idas y venidas laceraron acuerdos para apalancar los proyectos. Luego, la crisis financiera del 2018 le puso un freno, al igual que a muchos otros emprendimientos.

Hoy los cinco parques solares más voluminosos están en manos de la empresa mendocina ligada a la construcción CEOSA. El Gobierno provincial considera que es importante que el Gobierno de Alberto Fernández no los rescinda y es por ello que en estas últimas semanas se estuvieron reuniendo con importantes funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Consultado al respecto, Emilio Guiñazú, Subsecretario de Energía y Minería (que mantiene su cargo desde la gestión anterior), confía a Energía Estratégica que las reuniones fueron “fructíferas”.

“Hemos explicado cuál fue la estrategia de Mendoza al momento de la presentación de los proyectos al Programa RenovAr, siempre priorizando el contenido local y el valor agregado nacional”, cuenta.

Y amplía: “Entendemos que las energías renovables no sólo tienen beneficios ambientales, desde el punto de vista de la generación sin emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), sino también otros muy importantes de la mano de la generación de cadena de valor y puestos de empleo verdes”.

“Encontramos que nuestra postura es compartida con la del Gobierno nacional. Es decir, consideramos que no sirve incorporar energías renovables sólo como un negocio financiero”, destaca Guiñazú.

Cuenta que la respuesta de los funcionarios fue que analizarán todos los proyectos del Programa RenovAr “caso por caso” y luego determinarán su futuro.

Casos de éxito

El Subsecretario de Energía y Minería de Mendoza indica que el modelo que ellos propusieron sí funciona y un testigo de ello fue la inauguración del parque solar Pasip (1,15 MW), en agosto del año pasado.

“Para nosotros ha sido muy importante esa obra porque demostramos que la política que pregonamos funciona. Pasip incorporó más de un 80% de contenido local”, destaca Guiñazú.

Inauguración del Parque Solar Pasip

El Gobierno rescindiría 14 contratos de energías renovables firmados en la gestión anterior que no avanzaron en la construcción