Empresas Públicas de Medellín (EPM), además de ser una importante generadora de energía eléctrica, es una de las prestadoras del servicio más importantes del Colombia, atendiendo a la distribución y comercialización de energía eléctrica del 21,11% de la demanda del país.

Alberto Mejía Reyes, Gerente del Mercado de Energía Mayorista de EPM, dialogó en exclusiva con Energía Estratégica sobre su posible participación de la empresa en la subasta y las condiciones planteadas por el Gobierno.

¿Qué apreciaciones puede hacer sobre estos cambios que se han llevado a cabo en el Pliego de la subasta?

El Ministerio (de Minas y Energía) hizo un gran esfuerzo para que este producto sea más atractivo para la demanda.

El hecho de que el producto ya no sea de energía media, sino pague lo contratado, eso le da mucha más tranquilidad a la demanda acerca de qué es lo que va a comprar y cómo lo va a cubrir.

En término de que ya, después de la subasta, se sepa con precisión qué es lo que se compró, cuál es la cantidad y lo que quedará por cubrir estará claramente identificado para ser abarcado con otro mecanismo, quizá en contratos de más corto plazo.

El otro elemento que creemos que es valioso es que se haya mantenido el producto en pesos y no en dólares. La demanda en Colombia siempre todos los componentes de la tarifa ha sido en pesos, entonces eso desde el punto de vista del comprador lo hace más atractivo.

En la primera subasta no había mucho atractivo para la demanda. Creemos que con estos elementos va a haber una mayor participación voluntaria de la demanda.

¿La participación de la demanda debe ser voluntaria?

Es muy importante, y ya lo hemos hablado con el Gobierno, que la demanda participe de manera voluntaria.

La normatividad establece que si hace falta demanda con respecto a la demanda objetivo que defina el Gobierno se aplicará un mecanismo administrado. Y realmente en Colombia nunca ha habido algo así, siempre hemos tratado de que el mercado define el valor de la energía, que es el que mejor la puede definir.

¿Hay posibilidad que algún actor pueda ir legalmente en contra de esta participación voluntaria?

Hay que pensar que este punto está contemplado dentro del Plan Nacional de Desarrollo, que se estableció que entre un 8 y un 10 por ciento de la demanda debe contratar fuentes renovables no convencionales y esto tiene un soporte legal.

Nosotros esperamos que en la reglamentación se especifique que la participación sea voluntaria porque se torna muy complejo a que el precio lo defina una entidad y no quienes estamos en el mercado compitiendo día a día.

¿Qué opina sobre la celebración de contratos a 15 años?

Ya estábamos en un escenario de un producto a 12 años. Que se aumente 3 años más realmente no es determinante. Lo más crítico era el cambio del producto, que sea a pague lo contratado y en pesos. En ese sentido agradecemos a las autoridades el habernos escuchado.

Es verdad que los comercializadores nunca hemos comprado a tan largo plazo pero ahí hubo otro elemento importante que le quitó riesgo y es que permite que haya un traslado directo a la tarifa, que en la anterior subasta no estaba permitido.

Es decir, en la primera subasta el riesgo era asumido por el comercializador, porque no podía trasladar directamente tal cual compraba este producto, ahora este mecanismo si lo permite y eso le quita riesgo y lo incentiva a participar.

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¿Los precios serán más bajos de lo que hoy pagan los comercializadores?

Saber cómo se van a comportar los precios en la subasta es muy difícil. Dependerá mucho de cómo los agentes, particularmente los de la oferta, valoran este nuevo producto que está sobre la mesa.

Los precios del mercado de hoy se conocen. Pero los comercializadores, al ver que el riesgo es mayor porque los contratos se celebrarán a 15 años, es muy probable que la oferta sea más competitiva a lo que hoy se ofrece en el mercado.

Adicional a esto, la CREG tendrá que publicar un precio techo, entonces el regulador tendrá que mirar a qué precios se está negociando la energía hoy en Colombia en contratos de largo plazo.

De alguna manera, si bien tenemos que poner ese precio techo también tenemos que buscar una señal eficiente de precios para lograr proteger al usuario.

¿A qué precio está operando hoy el mercado?

Acá hay que hacer una distinción entre los usuarios regulados y los no regulados. Son mercados muy distintos. El grueso que participará en esta subasta son comercializadores que atienden a usuarios regulados.

Los precios que se vienen comprando es a unos 200 pesos (por kWh) y a un plazo de 4 o 5 años, más o menos.

Usted sabrá que durante la primera versión de la subasta, una de las críticas que se alzó por parte de los generadores es que la demanda ofertó precios muchos más bajos de los del mercado. Que en lugar de precios más cercanos a los 190 pesos por kWh, ustedes ofertaron 90 pesos por kWh…

Es muy bueno que esté planteando este punto porque ahí puede haber confusiones. Cuando se habla de 200 pesos por kWh, ese es el precio completo que paga el usuario. Al precio de la subasta hay que quitarle una componente que se llama cargo por confiabilidad, que carga a ese precio con unos 60 pesos por kWh.

Entonces si se quiere comparar el precio de 200 con el cierre de la subasta tendrías que quitarle ese cargo. Además pensar que ese precio se paga a 4 o 5 años y no a 15 que es lo que se está planteando en esta subasta, o 12, que fue lo que se planteó en la primera subasta.

Finalmente, ¿considera que participará la demanda en esta segunda versión?

Nosotros creemos que sí, por las características de la subasta. Esperemos que la convocatoria continúe siendo voluntaria.

¿Será exitosa?

Tenemos la expectativa de que sea exitosa. Porque si ya el producto es atractivo para la demanda y en la subasta anterior había actores interesados en participar, no veo por qué ahora la situación vaya a cambiar.