Ya en 2012 la petrolera Medanito se aventuró en la extracción de recursos no convencionales, cuando recién YPF pasaba a manos del Estado y el Gobierno confirmaba que para recuperar el autoabastecimiento energético estaba dispuesto a impulsar el fracking en nuestro país, aún contra las críticas de ambientalistas y sectores de la oposición.

Fue en ese entonces cuando encaró campañas en conjunto con la gigante estadounidense EOG Resources, líder mundial en el desarrollo y aplicación de tecnologías para la exploración de formaciones complejas, y con la anglo-holandesa Shell.

Laura B. Cohen, Coordinadora de Comunicación e Imagen de Medanito indicó a Energía Estratégica que con estos socios comerciales ha perforado 8 pozos horizontales que le han permitido conocer más sobre las profundidades del subsuelo.

Con EOG se concentraron en Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, yacimientos que por estar bajo la concesión de explotación de Medanito maneja una participación de peso. Con Shell, en cambio, es menor. “Se sigue evaluando el potencial ya reconocido”, destacó Cohen.

Cohen acentúa el rol que tiene en esta etapa el aporte de Flargent S.A, firma dedicada a la provisión de equipos de proceso para la industria, adquirida por el Grupo Medanito en 2012.

Con la compra de Chañares Herrados Cohen señala que “se alcanzó un nivel de producción de 700 m3/día de petróleo y condensado, más de 850 m3/día de gas, 6000 toneladas mes de GLP y llegaremos a más de 20 mil MW hora por mes de electricidad”.

Gracias a esta expansión Medanito incorporó los derechos sobre dos concesiones para la explotación en Mendoza en un área que alcanza más de 200 km2 y tendría reservas brutas probadas por 7,1 millones de barriles – 3,3 millones de barriles en reservas netas probadas – y una producción bruta de 2.181 barriles de petróleo diarios.