Algunos me dicen que ahora la pileta se convirtió en un punto de reunión familiar: ‘llego a las 8 de la noche a mi casa, me tiro para distenderme un poco y a veces me quedo con mi familia en el agua hasta tarde’. Otros me cuentan que su mujer no se metía nunca porque es friolenta y ahora puede disfrutar de la pileta. Además es ideal para aquellas personas que necesitan meterse al agua para rehabilitarse. Hay un montón de anécdotas de mis clientes”, recuerda Pablo De Benedictis, socio fundador de la firma Goodenergy, comercializadora de climatizadores de piscinas solar térmico, entre otras tecnologías alternativas.

Según el empresario, este 2015 duplicará las ventas del 2014. Precisa que las entregas fuera de temporada y las consultas han aumentado considerablemente en lo que va del año y en los próximos meses (temporada alta) se dispararían las ventas.

La cuenta es muy atractiva porque con un 50 por ciento de lo que valió la pileta se usa más que el doble”, observa De Benedictis. Indica que “es cada vez más caro climatizar con gas” por la gradual quita en el subsidio en la tarifa. Esto provoca que no sólo usuarios que no tenían climatizadores instalen directamente estos a base de radiación solar, sino que quienes ya contaban con sistemas convencionales los cambien. “Muchos clientes que antes climatizaban con gas ahora lo están reemplazando”, dispara.

En conclusión, este sistema alternativo no sólo permite ahorros en la tarifa de gas sino reduce considerablemente emanaciones de impacto ambiental.

El proceso

El calentador a base de radiación solar funciona con un controlador automático que tiene dos censores: uno mide la temperatura del agua y el otro la de los colectores.

Durante el mismo filtrado del agua, en vez de volver el fluido a la pileta directamente, pasa por una serie de colectores que hace que el líquido vaya caliente a la piscina. Los colectores se pueden instalar en distintos lugares, sea en el techo, en el piso o algún lugar que se ajuste a la medida de cada caso en particular.

El sistema es automático. Cuando el agua necesita más calor, uno de los censores lee la temperatura de los colectores y el proceso se activa automáticamente, manteniendo una graduación en la piscina constante.

Los equipos son los mismos que se utilizan para climatizar en los Juegos Olímpicos, o sea que la calidad es de primer nivel”, asegura De Benedictis.