Según la información que aporta Greener, el país importó módulos fotovoltaicos por valor de 4,88 GW en el primer semestre de 2021, más del doble que en igual período del año anterior, cuando alcanzó 2,2 GW.

En junio de 2021, la generación distribuida de energía solar en Brasil, que incluye todos los sistemas fotovoltaicos de tamaño no superior a 5 MW, superó la marca de 6 GW de potencia instalada, alcanzando los 6.142 MW.

En el primer semestre se sumaron 1.450 MW, que se comparan con los 1.296 MW del mismo período de 2020.

Por primera vez en un trimestre, los módulos de tecnología PERC monocristalina pasaron a ser mayoritarios. Los módulos PolyStandard (Std) siguen perdiendo terreno y las tecnologías PERC representaron el 66% de la energía importada en el último trimestre.

El país alcanza las 532 mil unidades de consumo con generación distribuida, un crecimiento del 40% respecto a diciembre de 2020.

La participación de los fabricantes nacionales cayó en el primer semestre de 2021 y representó solo el 1,8% del mercado, en comparación con el 3,8% en el primer semestre de 2020 y el 3% en el primer semestre de 2019.

En el primer semestre de 2021, los inversores fotovoltaicos de más de 50 kW representaron más del 50% del volumen total importado de inversores de cadena.

A pesar del aumento de los costes de los equipos, los precios de los sistemas fotovoltaicos para el usuario final se han mantenido estable.

La financiación bancaria ya está presente en el 54% de las ventas de fotovoltaicas realizadas en 2021.

Y entre los consumidores comerciales, el comercio minorista, especialmente los supermercados, es el sector que más sistemas fotovoltaicos conecta con un 38% de las instalaciones.