Durante el mediodía de ayer, el presidente de la Nación Mauricio Macri inauguró las sesiones ordinarias (N°134) en el Congreso Nacional por primera vez desde que llegó al poder. Lo hizo mediante un discurso que duró aproximadamente una  hora.

Allí, criticó fuertemente a la anterior administración de gobierno, asegurando una serie de irregularidades, defendió algunas de sus primeras medidas gubernamentales y enumeró ejes de lo que será su campaña.

Hoy nuestro país tiene déficit energético. Eso quiere decir que pasamos de un país que generaba más energía de la que consumía a un país que debe importar parte de sus necesidades”, reprobó el mandatario durante su alocución como una de las herencias kirchneristas y puntualizó: “Esto impone una enorme presión sobre nuestros recursos fiscales que nos genera una dependencia al exterior”.

Aseguró que “del 2003 al 2014 se perdió un stock de reserva equivalente a casi 2 años de producción de petróleo y a más de 9 años de producción de gas, lo que significa una pérdida de 115 mil millones de dólares”. Además, acusó a que las sustanciosas importaciones en combustibles, que en 2014 superaron los 8 mil millones de dólares, se hicieron “sin control, sin transparencia y con corrupción”.

Frente a este cuadro, Macri deslizó la necesidad de reestablecer la soberanía energética y apuntó sobre las energías limpias: “(actualmente) el desarrollo de las energías renovables es casi nulo (en Argentina), más allá de que tenemos una de las mayores potencialidades en energía solar y energía eólica (del mundo)”.

Por otro lado, justificó la suba de tarifas eléctricas y criticó el estado actual de la generación y distribución de la energía eléctrica, causantes de los clásicos cortes de luz de verano.

Por último, dejó en claro su compromiso en la lucha contra el cambio climático formulando una solicitada urgente al cuerpo legislativo: “Le pido a este Congreso que apruebe lo antes posible los compromisos que asumimos en la última cumbre del cambio climático en París (COP 21), demostrando nuestra profunda convicción en defensa del medioambiente”.

Fue curioso el modo con el que el presidente se refirió a la contribución formulada y presentada por el kirchnerismo durante el COP 21, ya que había sido muy cuestionada por referentes en cuestiones medioambientales del bloque Cambiemos. La tildaban de “poco ambiciosa”, tras fijar un objetivo de reducción de emisiones de carbono del 15 por ciento al 2030, y hasta un 30 por ciento en caso de obtener créditos internacionales para tales fines.