El pasado jueves la Unidad Ejecutiva Interdisciplinaria de Monitoreo (UEIM) elevó los precios de la tonelada del biodiesel, pasando de 4.963 pesos a 5.021 para las grandes empresas. También redujo la alícuota efectiva alrededor de 4 puntos, cayendo del 13.2 a 9.80 por ciento.

Este escenario benefició a la Cámara exportadora del biodiesel: “Nos parece una buena noticia que hayan bajado las retenciones para que podamos ser más competitivos, pero lamentablemente, y de todos modos, nos encontramos fuera de mercado frente al nivel de precios que tiene el gasoil, lo que no quita que sea beneficioso el hecho de ser por lo menos un poco más competitivos”, dispara el titular de CARBIO, Luis Zubizarreta, en diálogo con este medio.

Según la autoridad, por más que el barril de crudo haya aumentado a 60 dólares, la industria no logra recuperar los mercados externos. “O el precio del aceite de soja baja o el precio del gasoil debería subir a 100 dólares para que podamos ser competitivos”, explica.

¿Hay conversaciones con el Gobierno? Zubizarreta indica que “siempre estamos en relación con la Secretaría de Energía para que se contemple nuestra situación”.

Más allá del reclamo por una disminución de los derechos de exportación, la demanda prioritaria sigue apuntando contra el esquema de retenciones móviles: “Los plazos de embarques hoy tienen 30 días para ser utilizados y cuando nosotros queremos exportar con un embarque posterior quedamos sin saber qué precio determinar por tonelada, porque no sabemos cuál va a ser el nivel de retención fijado”, sostiene Zubizarreta.