Esta semana, el presidente Andrés Manuel López Obrador dió a conocer un nuevo acuerdo entre el Gobierno federal y empresas transportistas por la ampliación a 35 años en los contratos de gasoductos y una tarifa que beneficiará primeramente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“La nueva tarifa para la CFE es fundamental y nos garantiza una disminución de 12000 millones de dólares a 4500, para que la CFE pueda tener finanzas sanas, seguir invirtiendo como el Presidente lo ha ordenado en generación y, al mismo tiempo, disponer de una cantidad de gas importante que nos servirá para atender las prioridades del señor Presidente de la República que son las dos penínsulas», dijo Manuel Bartlett, director general de la empresa eléctrica.

Según pudo saber Energía Estratégica, la CFE hoy compra gas a US$ 2.7 por millón de BTU, lo que lleva a que la nueva generación prevista se perfile para esta tecnología.

“Las centrales de ciclo combinado hoy participan en el 51% de la energía eléctrica que se produce en México. Y la intención de la CFE es que el gas natural siga siendo el principal insumo para generar electricidad”, indicó Arturo Carranza, especialista del sector energético mexicano a este medio.

El precio competitivo al que lo adquieren y el acceso facilitado por transportistas serían los principales motivos justificarían las decisiones que se viene tomando el Gobierno. El deseo expreso y prioridad es fortalecer a la CFE y las energías renovables representan una traba según la actual administración que cree que estás afectan a sus finanzas.

El Gobierno argumenta que hay un desbalance en el sistema energético y que la generación a partir de energías renovables como la eólica y solar hoy no cubrirían las necesidades de estabilizar el sistema.

Además se indica desde la CFE una imposibilidad de entrar en nuevos costos de infraestructura en transmisión y distribución para aquellas plantas de generación alejadas de los centros de consumo.

No obstante, entre las prioridades de directores corporativos también se trabaja por mejorar la eficiencia de las plantas de generación. En este punto podrían entrar centrales de generación renovable firme ya existentes.

Hasta la fecha se mantiene y podría demostrar avances en el inicio del próximo año el plan de repotenciación de al menos diez hidroeléctricas y la modernización de tres represas adicionales: “Plutarco Elías Calles”, “Salvador Alvarado” y  “27 de Septiembre”.

Este plan prevé evitar pérdidas y reducir riesgos que podrían producir estas centrales de generación. Por lo que ya se prevé un total de $24 mil millones de pesos que serán distribuidos entre las centrales hidroeléctricas de la Empresa Productiva Subsidiaria Generación I y 28 termoeléctricas adicionales –propiedad de Generación II– que requieren mantenimiento.