La Asociación Empresarial Eólica (AEE) organizó el “III Congreso Eólico Español” para los días 20 y 21 de junio en Madrid, España. La Comisión Directiva consultó a sus socios a qué país invitar especialmente para conocer acerca de sus condiciones de mercado y este año resultó elegida Argentina.

Así puso como ejemplo el interés de firmas españolas por el negocio en nuestras pampas, Heikki Willstedt, Director de Políticas Energéticas de la Asociación Empresarial Eólica (AEE) en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica.

“Es una magnífica oportunidad para estrechar lazos entre empresas españolas y argentina”, extendió la invitación a los interesados.

Sobre el negocio eólico,Willstedt valoró que “las políticas puestas en marcha y las herramientas legislativas han conseguido el interés de los inversores”.

¿Se consolidarán proyectos en las próximas subastas? Heikki Willstedt planteó la importancia de garantizar el pago de la energía: “si el sistema de retribución funciona, se va construyendo un ciclo y una historia de éxito; es muy importante que los inversores vean que los contratos se van construyendo, funcionan bien y reciben lo que se les ha prometido. Y de esa forma se genera un círculo virtuoso”.

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Lograr el desembarco de firmas europeas evalúa que “dependerá de los objetivos que tenga el Gobierno Argentino, según se vaya generando más confianza”.

Reconoce que “hay empresas que tienen más recelo de entrar al mercado, por su estructura accionaria y de riegos” pero confía que “poco a poco podrán dirigir sus análisis también al mercado argentino; se puede generar un aumento del interés por invertir en Argentina”.

Si bien hay grandes expectativas, señala que todavía el negocio atraviesa tiene que “dar los pasos adecuados”. Se refiere en puntual a las condiciones legales, incentivos económicos y fiscales: “cláusulas que aseguren al inversor que va a recibir los beneficios”.

“Este tipo de políticas no debería estar supeditado a izquierdas o derechas. Deberían ser políticas de Estado y con el máximo apoyo de todos. Hoy en día, el desarrollo y la transición energética es una oportunidad que hay que saber aprovechar”, planteó.

Sintetizando, el ejecutivo planteó que “no se quiere que los pasos que se han dado para generar confianza vuelvan marcha atrás. Si hay algo que se percibe como un riesgo es la modificación de las políticas debido a cambios de Gobierno. Nosotros en España tenemos experiencia, en el 2012, el giro en la política de renovables fue brutal”, explicó el ejecutivo.

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Y en lo que respecta a posibles inversiones, mencionó “centenares de millones de dólares que pueden convertirse en miles de millones de dólares”.

Financiamiento, factor clave

El ejecutivo español admite que “Argentina todavía tiene riesgo por encima de otros países, por ejemplo, con Chile”, por eso las tasas de interés aún siguen siendo más altas para avanzar en proyectos de energías renovables.

Pero aclara que “si van pasando los años y todo va según lo esperado, entonces empieza a bajar el costo del capital”. Es el escenario que anhela para los próximos años.

Costos de la tecnología

Heikki Willstedt destacó el grado de desarrollo que alcanzó la industria eólica en el mundo: “salen a la luz precios muy competitivos y eso siempre es positivo”.

En este sentido aclaró que “si bien las estadísticas dicen que el año pasado se invirtió menos en eólica, en realidad se instaló más potencia: están bajando los precios. Se pueden hacer más instalaciones con menos inversión”.

Producir en Argentina

Willstedt no descarta que empresas españolas se instalen en suelo argentino. “En este momento el volumen del mercado no determina si vale la pena hacer la inversión en fábricas. Simplemente por el recurso que tiene Argentina, valdría la pena, pero la cuestión es si ese enorme recurso se puede transformar en una demanda de aerogeneradores importante, de por lo menos 500 MW anuales”;

“Cuando la demanda es de más de 1.000 MW anuales empieza a ser interesante fabricar localmente aerogeneradores porque el costo de transportarlos empieza a ser mayor; sostenidos en el tiempo, genera una demanda interesante de la cadena de valor”, concluyó.