Por los niveles de radiación solar que presenta el suelo chaqueño, todos los proyectos solicitados al PERMER II serán para proveer de paneles fotovoltaicos a las poblaciones rurales aisladas del tendido convencional de energía eléctrica y repotenciar otros proyectos que ya han sido gratificados con instalaciones solares, pero que requieren de un mayor consumo de energía.

Gabriel Boczar, miembro a cargo del Departamento de Energías No Convencionales del Chaco, organismo dependiente de la Dirección de Planificación y Control Energético de la Subsecretaria de Energía provincial, cuenta a energiaestrategica.com que por los proyectos presentados y aprobados ante las autoridades del PERMER, es posible que el monto que el organismo destine a la provincia norteña sea similar a los 7.838.878 de dólares que soltó durante la etapa anterior.

La implementación del PERMER en Chaco comenzó en septiembre de 2004, con la adquisición de 561 equipos fotovoltaicos completos, de los cuales 61 fueron instalados en escuelas rurales de esa provincia. Para diciembre de 2012, fecha de finalización de la primera etapa, se instalaron paneles en  3.680 viviendas y 208 escuelas de la provincia.

Para esta segunda parte, el funcionario revela que por las necesidades relevadas y presentadas ante el PERMER, esta vez los más gratificados no serán tanto los usuarios residenciales sino más bien las instituciones públicas, como escuelas, centros de salud, albergues y puestos policiales carentes de energía eléctrica o a la espera de repotenciar sus instalaciones.

La idea es que algunas escuelas aisladas puedan empezar a tener computadoras y por qué no internet. Hoy en día el internet es esencial para la educación de los chicos y apostar a que sepan manejar ese tipo de herramientas es esencial”, considera Boczar.

Además, explica que en muchos casos repotenciar las instalaciones fotovoltaicas de ciertas escuelas es imprescindible por la cantidad de estudiantes que están ingresando estos últimos años en los colegios rurales.

Sobre la segunda etapa del PERMER

El Banco Mundial comenzó a financiar proyectos buscan cerrar la brecha en acceso a servicios entre pobladores de áreas rurales y urbanas. Brindando electricidad a pueblos remotos, protegiendo el bosque nativo que es fuente de ingreso para comunidades criollas e indígenas, y conservando la biodiversidad en el Gran Chaco, el objetivo es promover mejores condiciones de vida para el 40 por ciento más pobre de los argentinos.

La entidad multilateral precisó que al PERMER le corresponderán 200 millones de dólares, un préstamo de margen variable, reembolsable en 35 años y con un período de gracia de 4,5 años. Esto permitirá poner en marcha la segunda etapa del programa en el país, que ya permitió generar energía alternativa para alrededor de 150.000 personas en 15 provincias del país, en su totalidad en parajes aislados del interior.

Ahora la expansión del programa permitirá llegar a 725.000 personas con la instalación de paneles solares, mini-redes y sistemas eólicos, a los que se sumarán termo tanques y cocinas solares en escuelas e instituciones públicas dispersas.