Durante el miércoles que viene la Cámara de Diputados de la Nación podría sancionar el Proyecto de Presupuesto 2015 impulsado por el oficialismo que prevé 228.700 millones de pesos en gastos transferencias de carácter económico para el financiamiento de empresas públicas, fondos fiduciarios y el sector privado.

Según la Dirección de Análisis Fiscal de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), del total presupuestado, poco más de 139.400 millones de pesos se volcarán a subvenciones para el sector energético, un 52,2% más que lo inyectado en 2014.

Sin embargo, el boceto no considera incentivo de la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, sólo gastos vinculados a combustibles fósiles, subsidios para adquirir Gas Natural y Gas Licuado del Petróleo (gas para garrafa).

Este tipo de medidas desalienta, tanto a las empresas como a los consumidores particulares, a desarrollar maneras alternativas de consumo de energía, ya que se tornan mucho más costosas en comparación con el uso de energía convencional subvencionada por el estado.

Tal como menciona la ASAP en su resumen sobre el Proyecto de Presupuesto 2015, entre las empresas más subvencionadas se encuentra la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. –CAMMESA–, que recibirá $71.900 millones “para afrontar la compra de combustible para centrales térmicas, la importación de energía eléctrica y los pagos a agentes acreedores del mercado eléctrico”.

Por su parte, ENARSA –Energía Argentina S.A.-, será subsidiada con 40.000 millones de pesos para “solventar la diferencia entre el precio de importación del combustible y el precio de venta del mismo al mercado interno, ya sea aquel proveniente de importaciones de Bolivia, como el gas natural licuado adquirido en el marco del Programa Energía Total”.

En lo concerniente a los subsidios vinculados al gas, para el Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas se destinarán $ 21.500 millones; de este total se destina $ 13.693 millones para el Programa de Estímulo a la Inyección de Excedente de Gas Natural – mejor conocido como ‘Plan Gas’-.

1.954 millones de pesos se destinan a “empresas con inyección reducida”, donde se busca “reducir la diferencia existente entre la producción y consumo de gas en el país, estimulando mediante incentivos la inversión en exploración y explotación de nuevos yacimientos”. Por otra parte, se estiman $ 5.861 millones para importar petróleo crudo liviano.

Además, para el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de GLP de Sectores de Bajos Recursos y para la Expansión de Redes de Gas Natural se destinarán 2.250 millones de pesos. Con este dinero se intentará ampliar el tendido de Gas Natural, sobre todo en Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, y norte de la provincia de Santa Fe, y bajar el precio del consumo del GLP (gas para garrafas).

Entre las subvenciones más importantes también se encuentran la del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, que cuenta con $419 millones para proveer de gas la zona de la Puna y el Ente Binacional Yaciretá, mil millones “en concepto de anticipos por la cesión a Argentina de energía eléctrica generada por la central correspondiente a la República del Paraguay”.