Ayer, directivos de ACERA y ACESOL expusieron ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados y Diputadas sobre el proyecto de Ley (descargar) que presentó el Ministerio de Energía para incentivar la utilización del almacenamiento de energía a través de baterías, y fomentar además la electromovilidad.

Carlos Finat, Director Ejecutivo de la Asociación de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA A.G.), valoró la propuesta. Señaló que, entre otras cosas, ésta habilita sistemas de almacenamiento puros para recibir ingresos por sus transferencias de energía y potencia dentro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Según un informe que elaboró ACERA sobre cómo desarrollar la transición de cero emisiones en el sistema eléctrico chileno, durante el período 2022-2030, será necesario instalar alrededor de 2.000 MW de almacenamiento de baterías para suplir la salida gradual de las centrales a carbón, el gas natural y el diésel. El dirigente deslizó que este sería un primer paso hacia ese sendero.

Resaltó las ventajas de integrar al almacenamiento no sólo para potenciar a las renovables sino como un aporte rápido de potencia para compensar pérdidas de generación y, además, como fuente para estabilizar las redes de transmisión y distribución ante la demanda de grandes volúmenes de energía. “Es una pieza clave y necesaria para la transición energética”, resumió Finat.

Y remató: “El proyecto de Ley viene a entregar las habilitaciones legales necesarias, en particular, en lo relacionado con la remuneración por energía y potencia de sistemas de almacenamiento autónomos”.

Además, Finat recordó que este proyecto de Ley habilita una rebaja transitoria por 8 años en el costo de los permisos de circulación de los vehículos eléctricos. Y permite a los sistemas de almacenamiento, incluyendo a los vehículos eléctricos, a inyectar energía en la red de distribución eléctrica, como equipos de almacenamiento.

A propósito de ello, Carlos Cabrera, presidente de la Asociación Chilena de Energía Solar (ACESOL), hizo algunas observaciones.

En principio, opinó que “la perspectiva de este proyecto es bastante buena y positiva”, aunque señaló que “para promover la electromovilidad y permitir que los vehículos eléctricos hagan inyecciones a la red de distribución y que reciban remuneración por ello, es positivo conceptualmente, pero se deben hacer algunas confirmaciones sobre cómo será el nivel de interacción y cómo evitar eventuales conflictos y colisiones con los proyectos de Net Billing”.

“Se requiere de una planificación y un diseño de la red de distribución, que no está preparada hoy día”, advirtió y recordó ese tipo de adecuaciones están integradas en el proyecto de Ley de distribución, hoy estancado en el Congreso.

Cabrera problematizó sobre la posibilidad de primero avanzar en la normativa de distribución para, luego, ocuparse en este proyecto de almacenamiento y electromovilidad. “La red hoy día no está preparada para recibir a todos estos actores: Net Billing, PMGD, electromovilidad, entre otros”, argumentó Cabrera.

En la misma línea, se refirió a la remuneración: “Vemos una necesidad de acortar el desarrollo y dimensionamiento de sistemas de almacenamiento para que puedan acogerse al pago de remanentes, que también tienen los proyectos de Net Billing, donde finalmente les permiten descontar los costos de la boleta eléctrica, pudiéndolas llevar a un valor de cero”.

Pero planteó una duda: ¿Cómo está previendo el Ministerio de Energía la interacción de los vehículos eléctricos, ya que estos podrían tomar (comprar) e inyectar (vender) energía de los hogares, según necesiten?

El titular de ACESOL explicó que una casa puede consumir desde 1,5 a 10 kW, pero que los vehículos eléctricos poseen baterías con potencias desde 40 a 100 kWh. Razonó: “Vemos que la potencia y la energía que tiene una batería eléctrica finalmente no sólo sirve para autoconsumir el propio hogar, sino que eventualmente podría abastecer a otros vecinos del barrio y esa interacción también es importante a tener en cuenta sobre cómo se está pensando hacer la bajada y cuál va a ser la implementación reglamentaria que va a tener”.

“El reglamento que vaya a tener este proyecto de Ley va a ser más importante que la misma Ley, porque va a ser en esa bajada donde se van a confirmar los detalles y la implementación del proyecto. Un mal reglamento puede hacer que el espíritu de la Ley no se cumpla”, cerró Cabrera.