En el marco del evento titulado ‘Jornada de Eficiencia Energética en Usos Finales’, donde autoridades de la Provincia de Santa Fe firmaron un acuerdo con el Ministerio de Energía y Minería de la Nación y académicos de Colegios Profesionales para el montaje de una prueba piloto de Certificación de Eficiencia Energética en 500 viviendas de Rosario, la subsecretaria de Ahorro y Eficiencia Energética, Andrea Heins, dio precisiones a energiaestrategica.com del trabajo que viene realizando con legisladores nacionales para promover medidas concretas.

La funcionaria manifestó que, por un lado, están “acompañando” al proyecto presentado el mes pasado por el diputado nacional por Cambiemos, Juan Carlos Villalonga, el cual apunta a modificar la Ley 26.473 integrando la prohibición de la comercialización e importación de lámparas halógenas en todos sus tipos y modelos en todo el territorio argentino a partir del 31 de diciembre del 2017 (Exp. 6477-D-2016).

De hecho, Heins declaró que la iniciativa se estuvo trabajando entre asesores del diputado y la Subsecretaría. En comparación, una LED llega a consumir hasta un 80 por ciento menos que una lámpara halógena, reduce las emisiones de dióxido de carbono (CO2) hasta en un 80 por ciento y su durabilidad es mucho mayor, normalmente por encima de las 20.000 horas.

Las LED producen mucho menos calor, ya que solo el 20 por ciento del consumo energético producido por las lámparas halógenas se convierte en luz, el resto del consumo se pierde por el calor emitido.

La propuesta apunta que el Poder Ejecutivo nacional dicte medidas que faciliten “la importación de lámparas de bajo consumo y tecnología LED, sus partes, insumos, componentes y/o equipamiento necesario para su producción, reduciendo o liberando de gravámenes y tributos de importación a través de las facultades que le fueran conferidas en el Código Aduanero de la República Argentina”.

“Apuntaremos a disminuir los aranceles para favorecer al consumidor que tenga que migrar de una lámpara halógena a una LED. Ya hoy es competitivo el precio de la LED teniendo en cuenta la tarifa, pero de todos modos trataremos que sea más accesible el precio de esa tecnología”, se comprometió la funcionaria.

Por otra parte, la titular de Ahorro y Eficiencia Energética adelantó que están en diálogo con la senadora de la Alianza Cambiemos, Pamela Verasay, que presentará un proyecto de Ley para promover la instalación de calefones modulantes con encendido electrónico (Sin piloto, clase A en eficiencia).

Según mediciones de Salvador Gil, experto en energías y director de la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), un 22 por ciento del consumo hogareño se pierde con la flama del piloto automático de calefones convencionales.

“Venimos trabajando con la senadora Verasay para promover la tecnología de calefones sin pilotos. Hay reuniones, hicimos comentarios y entiendo que se puede estar presentando en las próximas semanas (el proyecto de Ley)”, calculó Heins.

Evitar el consumo de luminarias halogenadas

“Siendo que las luminarias halógenas son ineficientes en comparación con las nuevas tecnologías disponibles en el mercado, el presente proyecto de ley brega por migrar a otro tipo más eficiente como es preferentemente la tecnología LED o las lámparas de bajo consumo.

Según datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación (MINEM) si se reemplazan las luminarias halógenas de uso residencial por LED, se genera un ahorro del orden del 6 y 9 por ciento de la energía eléctrica que se consume actualmente en el sector residencial y un impacto en menor requerimiento de potencia instalada en todo el país de entre 3 y 6 por ciento”, señala Juan Carlos Villalonga en su proyecto de Ley, el cual ya cuenta con adhesiones de 6 legisladores de distintos signos políticos.

“Adicionalmente, las lámparas y focos halógenos son importados en su totalidad y en todos sus componentes”, sostiene el diputado y distingue: “En cambio, la tecnología LED ya es fabricada a nivel nacional, requiriendo la importación de algunos de los componentes para las luminarias más sofisticadas.

Esta tecnología se compone de una lente (un encapsulado normalmente de plástico epoxi), un contacto metálico que realiza la función de hilo conductor, una cavidad reflectora (también denominada copa), un yunque y una plaqueta o los diodos. La única componente que necesita ser importada al país es la plaqueta, de origen chino”.

Más fundamentos

Según datos de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), la producción de tecnología LED para uso residencial y para alumbrado público, demuestran que la capacidad de producción nacional es superior a la capacidad de instalación.

En lo referido a la producción para alumbrado público, la cantidad productiva actual es de 1.500.000 unidades mientras que la capacidad máxima de instalación y recambio anual de 825.000 unidades, por lo que el diferencial es exportado.

El mercado interno tracciona el desarrollo de proveedores locales dado que consume 40.000 tn de aluminio (de producción local), maticerías, transporte entre otros.

Dada la baja demanda de esta tecnología, la industria nacional tiene una capacidad ociosa del 70 por ciento. En caso de aprovechar su potencial se podría generar un ahorro de divisas del orden de 2.000 millones de dólares. Además, las PyMEs tendrían la capacidad de generar 4.000 puestos de empleo directo y 12.000 indirectos.

Según proyecciones realizadas por CADIEEL, si para 2019 se reemplaza el 60 por ciento de la luminaria pública (equivalente de 4.000.000 de luminarias) por tecnología LED, el ahorro anual de potencia sería equivalente a 600.000 kWh/año.

Siendo que cada kWh ahorrado en electricidad evita la emisión de 0.345 kgCO2 eq/kWh, entonces con esta proyección se podrían ahorrar 231.000 kgCO2 eq/kWh (Unión Europea).

Lo mismo sucede con el segmento industrial fabricante de luminaria interior. La producción nacional actual comprende 200 fabricantes nacionales con 20 millones de unidades producidas al año.

De verse incrementada la demanda, los fabricantes podrían aumentar su producción en un 50 por ciento en el corto plazo y duplicar la producción actual en el mediano-largo plazo.

De esta manera, se generarían 3.000 puestos de trabajo directo en PyMEs y 1.500 indirectos. Según las proyecciones de CADIEEL, en caso de hacer el recambio de la luminaria dicroica (halógenas), los tubos fluorescentes y la iluminación de bajo consumo por tecnología LED, el ahorro energético alcanzaría al 65 por ciento.