Por cuestiones de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y ansias de insertarse en un potencial negocio, varias entidades lanzaron préstamos a bajo costo para la compra de bienes y maquinarias que garanticen un mayor cuidado del medio ambiente.

Una de los bancos que ya está en este proceso es el Credicoop. Según indica en su página web, su propuesta apunta aPersonas Físicas y/o Jurídicas, del sector privado que soliciten llevar a cabo proyectos de desarrollo tecnológico y soluciones integrales que permitan promover el cuidado y la preservación del medio ambiente, aplicando estrategias de prevención de la contaminación, optimizar el consumo de los recursos naturales y regular las actividades que tengan un efecto negativo en el ecosistema”.

¿A quiénes abarca? A todas las iniciativas relacionadas con la producción de energía renovable, biocombustibles, eficiencia energética, riego presurizado, reducción de emisiones gaseosas, gestión de residuos, tratamiento de efluentes, cambios en la producción e implementación de sistemas de gestión de calidad ambiental según Normas ISO 9001 y 14001.

El plazo de extensión es de 5 años, con tasa variable en pesos. Se puede conseguir hasta un 80 por ciento del capital destinado a inversión, excluido el IVA. En relación a la compra o remodelaciones de edificios, galpones u oficinas afectados por la actividad comercial, Credicoop ofrece hasta el 70 por ciento del valor. En cada caso van cambiando las condiciones.

Otro banco que trabaja en esta dirección es el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), con una propuesta especial para la provincia de Entre Ríos.

El Banco Ciudad de Buenos Aires también busca desarrollar estos emprendimientos sustentables. Su financiamiento está orientado a “empresas del sector privado no financiero, en pleno funcionamiento, preferentemente micro, pequeñas y medianas empresas de los sectores industrial, comercial o de servicios que desarrollen su actividad productiva en el ámbito de la CABA”.

El monto de financiación no está definido de ante mano. Se establece en forma individual y en todos los casos está sujeto a calificación crediticia.  En cuanto a la cantidad de cuotas, hay condiciones: “deberán tener, al momento del desembolso, un plazo promedio igual o superior a 24 meses, sin que el plazo total sea inferior a 36 meses”.

Asimismo, la Subsecretaria de la Pequeña y Mediana Empresa (SEPYME)  lanzó dos líneas de hasta 150.000 pesos con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo.

Se trata de una ayuda económica no retornable para empresas con proyectos innovadores que se divide en dos variantes: una llamada Apoyo Directo a las Empresas, que entrega hasta 90.000 pesos, enfocado en firmas “maduras”, con más de dos años de funcionamiento.

La otra se denomina “Apoyo a la Actividad Emprendedora” y subsidia a emprendedores unipersonales o empresas que están por arrancar con hasta 75.000 pesos. En este caso, se apunta a que la empresa arme su plan de negocios asesorado por dos tipos de consultores, iniciales y profesionales.

Apoyo del Estado

En cuanto al sector público, se destacan “Línea Verde”, que ofrece el Banco Municipal de Rosario, gracias a un convenio firmado con la Subsecretaría de Energías Renovables del Santa Fe. Salta y Río Negro también facilitan la adquisición de tecnologías vinculadas a las energías renovables.