La Misión de la Transformación Energética se constituyó hace casi un año. Está integrada por 20 expertos y expertas nacionales e internacionales que revisaron la literatura académica del sector eléctrico colombiano, evaluaron experiencias de distintas partes del mundo y concentraron propuestas en cinco focas interdependientes.

En estos momentos los académicos están entregándole al Gobierno nacional los documentos que elaboraron teniendo en cuenta algunas cuestiones que propuso el sector privado.

No obstante a ello, desde el Misión un (segundo) informe que define el alcance de la Misión de transformación energética y modernización de la industria eléctrica –DESCARGAR-. Allí se menciona particularmente a cambios sobre el Cargo por Confiabilidad, mecanismo diseñado para garantizar suministro ante la posibilidad de situaciones de escasez de energía a un precio eficiente.

En una entrevista para Energía Estratégica, Hemberth Suárez Lozano, socio fundador de OGE Legal Services, analiza el tema.

¿Cuáles son los cambios que se están evaluando en el mecanismo de Cargo por Confiabilidad?

Por un lado, vienen cambios en la regulación del proceso de las subastas, revisión de las métricas de confiabilidad en el Sistema Interconectado Nacional y en el Reglamento para la medición de las variables hídricas para el cargo por confiabilidad y operación.

Por otro lado, existen recomendaciones para buscar la transición del mecanismo de cargo por confiabilidad a un nuevo enfoque de contratación de energía para la suficiencia de recursos a largo plazo.

Los dos mecanismos que se proponen son: un contrato a plazo estandarizado para la suficiencia de recursos a largo plazo basada en energía y un mecanismo de suficiencia de recursos a largo plazo basado en capacidad.

¿Qué debilidades presenta el actual Cargo por Confiabilidad?

Primero, incentiva para que los grandes proveedores ejerzan poder de mercado unilateral cuando surgen condiciones críticas del sistema.

Segundo, ha dado lugar a mayores costos para los consumidores y a reducir los niveles promedio de agua, sobre todo durante periodos de El Niño.

Por último, la certeza de los ingresos proporcionados por el mecanismo de cargo por confiabilidad reduce el incentivo de los proveedores para vender contratos a largo plazo de precio fijo para energía. Esto reduce la liquidez.

¿Y estos cambios cómo impactarían sobre proyectos de energía, especialmente de renovables no convencionales?

No debería tener impacto. Muy seguramente será una implementación gradual, con un régimen de transición acompañado de un menú de opciones para que los agentes elijan que opción les es más favorable. Todo para garantizar la seguridad jurídica y principios de buena fe o confianza legítima. En cualquier caso, se deben respetar los resultados de las 3 subastas de energía firme realizadas en Colombia.

¿Y personalmente qué opinión tiene sobre estos cambios?

Son necesarios para lograr de tiempo en tiempo precios más eficientes de la energía eléctrica. Uno o varios de los desafíos que motivaron la figura de cargo por confiabilidad son menos importantes hoy en día. Desde su creación, en el año 2006, el Cargo por Confiabilidad ha tenido múltiples ajustes en búsqueda de correcciones y en búsqueda de adaptarse a nuevas circunstancias del mercado.

Con la participación de nuevas tecnologías en el sector eléctrico y nueva generación proveniente de energía renovable (no convencionales) se requieren ajustes en toda la arquitectura del mercado eléctrico.

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