Honduras es uno de los países de la región Latinoamericana con menor cobertura eléctrica derivada de proveedores. La generación distribuida se vuelve aquí una gran alternativa para abordar la problemática de acceso y confiabilidad.

Al menos, estarían confirmados unos 30 MW de generación distribuida operando en Honduras. Pese a que este número podría resultar alentador para muchos países vecinos, aquí se advierte que hay un interés aún mayor de la demanda para incorporar estos sistemas y estos se enfrentarían a determinadas trabas para poder avanzar en nuevas conexiones.

Desde el año 2004, el marco legal hondureño hace referencia a que la empresa eléctrica estará obligada a comprar todos los excedentes que los pequeños productores generen. Pero esto aún no se termina de aplicar.

Lo que resta ahora es concluir con un reglamento -en el que idealmente todos los actores den su conformidad- para recién llevar a cabo esa transacción.

Según pudo saber Energía Estratégica, el borrador del reglamento que se esperaba para agosto del año pasado finalmente será socializado con todos los interesados en marzo de este año.

De allí, es que este medio consultó a uno de los empresarios más involucrados en el proceso de reglamentación junto a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) y la Secretaría de Energía (SEN).

“Nosotros nos hemos ofrecido a la CREE y a la SEN para ser su brazo técnico ayudándolos a redactar ese reglamento, ya que somos nosotros quienes estamos en directa relación con los usuarios autoproductores”, indicó Abraham Riera, presidente de la APRODERDH – Asociación de Proveedores de Energía Distribuida de Honduras-.

Los tres grandes requerimientos que desde la APRODERDH identifican que deberán ser trabajados en la nueva reglamentación son:

  • aceleración de tramites de entrega de proyectos;
  • instalación de medidores bidireccionales; y
  • reconocimiento de excedentes.

Sobre este último punto se habla en el mercado de que eventualmente se va a reconocer la inyección de excedentes pero este no sería un neteo propiamente dicho.

Por aquello es que la APRODERDH, que ya nuclea a 12 empresas proveedoras de energía distribuida, consideran sumamente necesaria su participación como brazo técnico de la reglamentación con el fin de mejorar el ambiente para los inversionistas en el rubro exclusivamente de generación distribuida y además trabajar en pos de que el retorno de la inversión de los clientes pueda reducirse a través del pago de excedentes, exoneración de impuestos y sistematización de trámites.

¿Qué sucederá en los próximos meses antes de darse a conocer el borrador de la reglamentación? De acuerdo con lo que indicó Abraham Riera, presidente de la APRODERDH, este mes de febrero desde la asociación ya prevén una reunión junto a los actores del sector público involucrados en la reglamentación para intercambiar consideraciones de la puesta en vigencia de la misma.

Luego de la consulta pública, el documento final se remitiría al Congreso Nacional para su tratamiento. De lograrse los consensos necesarios, empresarios esperan que este 2020 pueda concluir el debate y aprobarse finalmente el reglamento.