A la espera del lanzamiento de la Nueva Política Energética para el Bienestar de México, que está redactando la secretaría de Energía, liderada por la Ing. Rocío Nahle, Energía Estratégica México comparte las primeras referencias en materia energética que introduce el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 (PND).

Entre las políticas que implementará en estos 5 años, el presidente Andrés Manuel López Obrador reafirma a través de su PND el “Rescate del sector energético”.

En su introducción al mismo, denuncia que “la reforma energética impuesta por el régimen anterior causó un daño gravísimo a Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad”.

En este sentido, el Plan Nacional de Desarrollo además señala que “el gobierno federal respetará los contratos suscritos por administraciones anteriores, salvo que se comprobara que fueron obtenidos mediante prácticas corruptas, en cuyo caso se denunciarán ante las instancias correspondientes”.

Por otro lado, aunque no anticipó programas específicos, invitó a las empresas a participar asegurando que se alentará la inversión privada nacional y extranjera. Para ello “se establecerá un marco de certeza jurídica, honestidad, transparencia y reglas claras”.

De allí es que se podrán esperar subastas en distintos sectores “El concurso de entidades privadas será fundamental en los proyectos regionales del Tren Maya y el Corredor Transístmico, en modalidades de asociación público-privada”, ejemplifica el PND.

No obstante, el foco puesto en el “Rescate del sector energético” es el reflote de Pemex y la CFE “para que vuelvan a operar como palancas del desarrollo nacional”.

Por ello, es decisión del Ejecutivo nacional acondicionar refinerías e hidroeléctricas propiedad de estas estatales.

“Resulta prioritario rehabilitar las refinerías existentes, que se encuentran en una deplorable situación de abandono y saqueo, la construcción de una nueva refinería y la modernización de las instalaciones generadoras de electricidad propiedad del Estado, particularmente las hidroeléctricas, algunas de las cuales operan con maquinaria de 50 años de edad y producen, en general, muy por debajo de su capacidad”

Pero ¿cuál es la planificación política social y económica para las fuentes de generación renovable?. 

Si bien López Obrador ya anunció el pasado mes que entre aquellas generadoras se encuentra un proyecto eólico, otras nuevas alternativas surgirían para acercar la industria a las comunidades.

“La nueva política energética del Estado mexicano impulsará el desarrollo sostenible mediante la incorporación de poblaciones y comunidades a la producción de energía con fuentes renovables, mismas que serán fundamentales para dotar de electricidad a las pequeñas comunidades aisladas que aún carecen de ella y que suman unos dos millones de habitantes”.

“La transición energética dará pie para impulsar el surgimiento de un sector social en ese ramo, así como para alentar la reindustrialización del país”, indica el documento.

En menor medida, en el apartado de “Autosuficiencia alimentaria y rescate del campo” se hace mención a estas fuentes alternativas de generación como parte de un nuevo Programa de “Producción para el Bienestar”.

El mismo canalizará apoyos por hectárea a productores de pequeña y mediana escala (MX$1600/ha para parcelas de hasta 5 ha, y de MX$1000/ha para parcelas de entre 5 y 20 ha) incentivos que serán destinados para prácticas agroecológicas, sustentables, autosuficiencia en la producción e implantación de sistemas de energía renovable.