Si bien los complejos industriales de Argentina más importantes se encuentran operando al máximo de las posibilidades, se conocen importantes inversiones en carpeta que permitirán aumentar la producción de combustibles durante los próximos cinco años.

Las dos compañías que más apuestan en la plaza local son YPF y AXION energy, ésta última con proyectos por 1.200 millones de dólares. Refinor y Oíl Combustibles también siguen el negocio con expectativas, por eso encargaron estudios para evaluar ampliaciones en sus plantas en Campo Durán, Salta, y San Lorenzo, Santa Fe. Shell aún no hizo mención a sus perspectivas de futuro.

En principio, las empresas se están enfocando en adaptar la infraestructura para elaborar las variedades de naftas que establece la normativa con menos contenido de azufre, lo que otorga el status de “Premium” en los surtidores.

Ya sobre finales de la década pasada las refinerías redujeron la obtención de combustible debido a limitaciones para conseguir crudos livianos, difíciles de extraer de los pozos e imprescindibles para la industria nacional. Tal es así que la tecnología  incorporada en gran medida se trata de equipos que realizan nuevos destilados que hacen viable la utilización de petróleo más pesado.

Por eso es que la nobleza de los recursos que posee Vaca Muerta es en el sector un tema de atención. Sobre los hidrocarburos en la cuenca neuquina, Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) destaca que “las refinerías locales pueden procesarlos”. Aclara que “son de buena calidad”,

El directivo sostiene que las plantas “tienen una alta complejidad”, lo que ha permitido mayor “flexibilidad para el tratamiento de diferentes crudos”. Analiza que “no debería haber problemas”, cuando los no convencionales alcancen una participación mayor en la matriz.

En la actualidad, el petróleo extraído por la técnica de fractura en Loma Campana, Neuquén, alcanza los 12.000 m3 por día, lo que representa aproximadamente entre un 8 y 10 por ciento del total, según indica el presidente del IAPG.

Gracias a las ampliaciones que se efectuaron en los últimos años, Anadón plantea que las operadoras del downstream “están preparadas para incorporar crudos pesados y livianos de Vaca Muerta, obviamente dependiendo de los productos que necesitan sacar”. En general reciben un mix conformado por distintas calidades.

En caso que Vaca Muerta aporte excedentes de producción el ejecutivo explica que “se podrán exportar”. Luego esas divisas serían utilizadas para adquirir otros más aptos para las destilerías locales. En cualquier circunstancia entiende que “el balance será cero”.

Cuando un refinador se abastece , la información llave que necesita para conocer los costos – además del precio – es el perfil químico de los crudos. Los rendimientos serán diferentes según el tipo de hidrocarburo que se trate. En Argentina el más solicitado es el Medanito.