El secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui, informó este miércoles en el Congreso que, de acuerdo a las pesquisas oficiales, la culpable del apagón del 16 de junio es la empresa transportista de energía Transener, empresa controlada por Pampa Energía –del empresario Marcelo Mindlin– y que aún conserva parte su capital social en manos del Estado.

El funcionario se basó en un análisis provisorio del problema. Dijo que cuando esté listo el informe final, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre) evaluará si corresponde una sanción y si ésta se le debe aplicar a Transener. Entre las penalidades previstas por las regulaciones del sector, adelantó, se cuenta una multa por un valor estimado de 400 millones de pesos en base a las facturaciones de la compañía.

El informe oficial, preliminar

El funcionario adelantó a legisladores que el gobierno identificó a los responsables del apagón con la asistencia técnica de la Universidad Nacional de La Plata. Lopetegui fue al Congreso a brindar explicaciones sobre el histórico apagón que dejó sin energía a todo el país el pasado 16 de junio. Fue a pedido de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado, que preside el neuquino Guillermo Pereyra.

El secretario presentó un informe preliminar y aclaró que el la investigación completa puede demorar entre 45 días y dos meses. A partir de entonces, el marco regulatorio dispone de una sanción máxima del 10 por ciento de la facturación anual de la empresa, en este caso Transener, o del 50 por ciento de la facturación mensual de la compañía.

Según informó Transener a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en el primer trimestre de este año facturó 2.671,9 millones de pesos, un promedio de 890 millones de pesos por mes; si la multa fuera del 50%, correspondería un pago de 445 millones de pesos.

Lopetegui explicó que en el tramo que va de Salto Grande (estación conocida como Colonia Elía) hasta Campana y Belgrano hay instaladas líneas paralelas porque es una región por la que se transporta mucha potencia eléctrica desde el norte hacia el centro del país .

El 18 de abril, casi dos meses antes del apagón, una de las dos líneas fue sacada de servicio porque Transener debía mudar una torre (la 412) que había quedado con su base bajo el agua por el crecimiento de un río.

No se previó, inicialmente, que esos trabajos generaran algún problema, porque había una línea paralela y caminos alternativos para “rodear” la zona y llegar sin inconvenientes a cubrir toda la demanda de la zona sur y del Gran Buenos Aires.

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Para asegurar el suministro, lo que “hizo Transener correctamente”, dice el preinforme oficial, fue construir un by pass (puente), conectando la línea que seguía en servicio al acceso de Campana, que es un lugar que usa mucha electricidad porque hay empresas siderúrgicas, indicó Lopetegui.

“Entonces, para mantener la confiabilidad del nodo Campana y mantener la capacidad de transporte desde el corredor Litoral se modificó la arquitectura de la red. Existe ahora un by pass que en la arquitectura original no existía”, agregó.

Según evaluó, está “bien” que ese by pass exista, porque era la manera de garantizar el suministro de Campana y seguir transportando la energía del norte, de las represas hidroeléctricas Yacyretá y Salto Grande, y la energía que, a veces, se importa desde Brasil.

“Esto ocurre todo el tiempo, dado que Transener está cambiando líneas y transformadores para realizar mejoras al sistema, por daños u obsolescencia”, indicó el secretario de Energía, condescendiente con la compañía.

En el momento del apagón se transportaban 1.780 megavatios de potencia de Yacyretá, un nivel bajo porque había poca agua en la hidroeléctrica ubicada sobre el río Paraná desde el 30 de mayo. Otros  1.000 megavatios de la represa Garabí (importado desde Brasil) y 900 megavatios más desde Salto Grande.

En el momento de la falla se enviaban 1.000 megavatios hacia Resistencia, 820 al sur, 490 a Santa Fe y los restantes 1.650 hacia el sector de la línea en la que se había construido el by pass para llegar al Gran Buenos Aires.

Tras afirmaciones de ex secretarios de Energía que opinaron después de la falla masiva, el funcionario dijo que “es falso que la línea de Colonia Elía-Belgrano haya estado sobrecargada, dado que nunca operó por sobre sus parámetros de seguridad. Se estaba un 18 por ciento por debajo de la capacidad máxima de la línea”.

La demanda era de 13.200 megavatios en el momento de la falla masiva, un 30 por ciento menos que el promedio de un día hábil.

A las 7.06.24 del domingo 16 de junio se produjo un cortocircuito en la línea entre Colonia Elía y Belgrano: esto es casi habitual dado que hay 60 cortocircuitos al año, casi una vez por semana.

Las razones del secretario
Lopetegui explicó que tendría que haber funcionado instantáneamente la Desconexión Automática de Generación (DAG), porque al producirse el cortocircuito salió del sistema toda la demanda que venía el sur, dado que la línea ya no estaba transmitiendo.

Entonces, para compensar la ausencia de esa demanda la DAG tendría que haber enviado una señal al norte (a Yacyretá, Salto Grande y Garabí) para que bajen parcialmente la generación de electricidad en unos 1.200 megavatios, pero esa señal no existió.

¿Por qué no existió? Porque cuando Transener construyó el by pass y cambió la arquitectura de la red tendría que haber reprogramado los parámetros de la DAG, porque esta seguía pensando que tenía dos líneas cuando en realidad una estaba afuera de sistema.

“Y por una omisión operativa, por un error operativo, de la empresa Transener porque no se ciñó al protocolo establecido de reprogramar la DAG cuando cambió la arquitectura de la red, esa DAG no se disparó”, denunció Lopetegui.

Y finalizó: “Esto fue reconocido por la empresa. No hay ninguna duda que evaluaron, por los motivos que sea, que no hacía falta reprogramar la DAG y sí hacía falta. Tendrían que haber reprogramado la DAG y no lo hicieron”.

Fuente: El Ciudadano.