Tal como adelantó este portal, todo parece indicar que mañana se reunirán asesores de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados para tratar dos proyectos de Ley que apuntan a habilitar a todos los usuarios particulares del país a inyectar energía renovable a la red eléctrica, con el objeto de unificarlos.

Se trata, por un lado, de la propuesta del inter-bloque conformado por los diputados Néstor Tomassi (Bloque Justicialista), Juan Carlos Villalonga (Cambiemos) y Luís María Bardeggia (Frente para la Victoria) –Descargar última versión-, y, por otro, la del diputado de Chubut Somos Todos, Jorge Taboada (Descargar).

Ambos proyectos cuentan con varios puntos de acuerdo, pero en otros hay marcadas diferencias.

Entre las discrepancias, el proyecto de Ley de Taboada propone la creación de un Certificado de Generación de Energía Renovable (CGER). Explica: “cada usuario generador será acreedor de tantos CGER equivalentes a la cantidad de kwh producidos anualmente, los CGER serán entregados a cada beneficiario dentro los 15 días de finalizado cada año calendario. Los CGER podrán ser comercializados por el usuario generador en el mercado de valores o mediante el sistema que se determine por vía reglamentaria”.

Pero el proyecto del inter-bloque, acompañado por el oficialismo, rechaza la instauración de esta figura. Y por su parte proponen la creación de un cargo a la demanda que alimente los fondos de incentivo Foder-Fodis, pero el bloque del diputado de Chubut Somos Todos lo rechaza.

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¿Cuáles son los motivos que se esgrimen? En una entrevista para Energía Estratégica, el cuerpo de asesores del diputado Taboada da su punto de vista sobre el proceso y las expectativas de que mañana se logre avanzar sobre un texto unificado.

¿Con qué objetivos fue pensado el Certificado de Generación de Energía Renovable (CGER)?

A pesar de haber logrado una buena aceptación e interés por parte de expertos en la materia, actores de mercado y miembros de la comisión, en la última reunión de asesores se decidió no avanzar con la introducción del CGER. Pero lo que proponía era ser un medio, un instrumento y una herramienta útil con la capacidad y flexibilidad para actuar, dinamizar y atender distintas dimensiones y aristas de los desafíos que hoy plantea la introducción de Generación Distribuida en nuestro país.

Por un lado, los CGER buscaban funcionar como un instrumento financiero, que (a través de su equivalencia con energía renovable (activo subyacente)) sirvieran hoy como otro medio disponible para dar cumplimiento efectivo a los objetivos de la Ley 27.191; por más que dicha energía fuera efectivamente generada en un futuro.

En otra dimensión, considerando el contexto actual de “atraso tarifario” que afecta el retorno de inversión de los sistemas GD, el valor nominal de los CGER pretendía servir como un plus de ingreso mínimo necesario para que el “prosumidor” pudiera lograr un retorno en torno a los 5 o 6 años.

Para el intercambio transparente de CGER, se consultó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y se visualizaba al Mercado Abierto Electrónico (MAE) como el mecanismo apropiado para canalizar las operaciones de compra-venta y que el precio de mercado de los CGER cotizara en pizarra. Nuestro proyecto de ley proponía aplicar una comisión sobre éstas operaciones y así constituir un fondo de Generación Distribuida en poder del Estado para llevar adelante acciones de promoción, financiamiento, etc.

Otras de las ventajas y aplicaciones de los CGER tienen que ver con ponerle valor al CO2 evitado, a fomentar el libre mercado de energía renovable, a democratizar la generación de energía eléctrica, a “empoderar” y poner al prosumidor en un papel central, a canalizar la inversión de pequeños ahorristas, etc, etc.

Se dice que la introducción de distribuida es disruptiva, admitimos que nuestra visión de futuro y funcionalidades de los CGER es igual de disruptiva, innovadora y desafiante. Pero totalmente posible. Claro, requiere visión compartida y liderazgo. Más allá de los CGER, entendemos que éstos son los factores clave de éxito para que GD funcione en nuestro país.

La tecnología avanza más rápido que la legislación. ¿No deberíamos pensar en una ley que ya prevea y permita la introducción de las últimas tendencias en la materia (blockchain, bitcoins, etc)? O será que nos encontraremos dentro de 5 años trabajando en otro proyecto de ley para modificar éste?

¿Y cuál fue el contraargumento que hizo el inter-bloque?

Respecto al disenso existente sobre CGER con el ministerio de Energía –Juan José Aranguren– (quien abiertamente ha digitado por fuera de la comisión la confección del proyecto presentado por –Juan CarlosVillalonga), podría decirse que tenemos diferentes miradas sobre la potencialidad, ventajas y beneficios de la Generación Distribuida.

Claramente, debido a su función e idiosincrasia política, la mirada del ministerio se centra en que “los números cierren”: los proyectos –Programa- RenovAr, el mercado entre privados, las “dificultades técnicas que presenta distribuida” y mantener el statu quo evitando conflictos con grupos de poder.

Es por ello que la “oportunidad” que supuestamente están dispuestos a darle a la distribuida es gracias a que la Generación Distribuida desplaza generación ineficiente a un costo para el sistema de 150 USD/Mwh y también de aplicar un cargo a toda la demanda.

Para el gobierno la Generación Distribuida es marginal y de poca importancia; sentenciando de antemano ésta actividad económica desde su nacimiento.

Esto queda evidenciado al punto tal que en el borrador del mercado a término, en su Artículo 11, no se considera computar la Generación Distribuida para el cumplimiento de los objetivos fijados por la ley 27.191.

¿No es acaso ello negar abiertamente a la Generación Distribuida como fuente de energía renovable? Tan difícil sería medirla? ¿O es simplemente que “no interesa”? ¿Acaso no hay países donde la capacidad instalada en distribuida casi iguala la capacidad de grandes parques? No se advierte que la postura del ejecutivo sea exactamente la dirección hacia dónde va e ira el mundo.

Se continúa con una visión clásica y cortoplacista de “emparchar”, “apagar incendios” y poner “mucha capacidad en poco tiempo”, coherente con la lógica de la duración del mandato electoral.

Otro tópico que no fue aceptado, esta vez por ustedes, es el de imponer un cargo equivalente al 3 por ciento del precio estacional a Grandes Usuarios para robustecer a fondos específicos de Generación Distribuida. ¿Por qué? 

El cargo propuesto por asesores del Diputado Villalonga, en conjunto con el Ministerio de Energía, no sólo tenía previsto que fuera aplicado a Grandes Usuarios sino que a toda la demanda, exceptuando a “Tarifa social”, siendo esto rechazado no solo por los autores de los demás proyectos, sino también por la mayoría de los asesores integrantes de la comisión.

Nuestra posición es que el bolsillo de los usuarios ya no resiste más cargos, y que además es injusto que todos los usuarios terminen financiando a otros pocos. Por otro lado, con nuestra propuesta no era necesario aplicar ese cargo para solventar el fondo de distribuida.

Precisamente, el tema principal a analizar en la próxima sesión –mañana- será el modo de afectación del fondo que se instrumente, y poner de relieve el evidente interés del Ejecutivo en dirigir la actividad de energías renovables hacia grandes empresas, en detrimento de la Generación Distribuida; junto a los demás autores entendemos que no se estaría asegurando el debido fomento a la Generación Distribuida, lo cual -a nuestro entender- es de fundamental interés.

¿Cree que finalmente se podrá llegar a un acuerdo mañana para que ambas propuestas se unifiquen?

Desde éste despacho no pretendemos poner trabas ni demorar el proyecto.

Entendemos que existe consenso político por avanzar con ésta Ley de Generación Distribuida y por ésta razón adherimos a la unificación del proyecto. Nuestra motivación y compromiso radica en lograr un texto de ley exitoso que maximice y acelere la introducción de sistemas de un modo lógico, que sea eficiente y que permita la perduración en el tiempo de la norma.

Sin embargo, creemos que todavía le falta madurez. Recién en la última reunión de comisión se habló por primera vez acerca del esquema de conexionado (1 medidor ó 2 medidores), un tema de suma importancia. Y aún falta repensar por qué deberíamos canalizar la venta de energía exclusivamente a través de las distribuidoras…