ALPI es una organización sin fines de lucro que desde hace tiempo está involucrada en acciones de sustentabilidad, con iniciativas concretas para disminuir residuos de origen industrial y transformarlos en biodiesel. Se ocupan de la colección de los aceites usados, para su aprovechamiento energético.

A partir de una investigación realizada en el Departamento de Farmacia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad del País Vasco (UPV) han descubierto en alimentos la presencia de determinados aldehídos – compuestos orgánicos – como posibles causantes de enfermedades neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer. Estos compuestos tóxicos aparecen en algunos aceites, como el de girasol, cuando se calientan a temperatura de fritura.

Desde la recolección de los desechos hasta la venta final del producto ALPI no necesita aportar recursos extras al proyecto ya que el mismo es autónomo y es íntegramente operado por los acuerdos de la misma alianza con las plantas procesadoras”, resalta Bianchi en su proyecto de resolución.

Según el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en argentina es elevado el consumo de alimentos fritos. El sector gastronómico y su industria elaboran la mayor parte de estos alimentos fritos, siendo el principal generador de Aceites Vegetales Usados (avu).

También se señala que hoy en día, una porción importante de los avus reciben un manejo inadecuado, debido a la falta de información, conciencia y cultura ambiental, sumando a la carencia de sistemas formales de almacenamiento, recolección y aprovechamiento del aceite usado.

Aunque bien está prohibida la reutilización del aceite para alimentos humanos por la legislación (Código alimentario argentino, Cap. vii art. 552biS-reS.2012, 19.10.84) a nivel de la ciudad de buenos aires, solo existe La Ley 1884, la cual no está aún reglamentada, por lo que no hay forma de control actual.

Contando con que Argentina es un líder mundial en la producción de oleaginosas, principalmente de soja y girasol, ALPI propone dar una solución concreta al uso irresponsable de estos desechos: adquiriendo el AVU de grandes generadores a través de alianzas solidarias entre la industrias del sector hotelero, restaurantes o cocinas industriales para que el mismo pueda reutilizarse como combustible; certificando y garantizando la seguridad del proceso como un agente responsable”, indica Bianchi.

Gracias a una alianza entre ALPI y Advanced Organic Materials (AOM), el AVU recolectado se transformará en biodiesel, siendo dicha organización responsable de su procesamiento y quién se ocupará de vender el producto final para que a través de lo recaudado ALPI destine esa ganancia al Centro de Internación y Rehabilitación Pediátrico, un hospital para chicos con discapacidad de todo el país.

Como conclusión diremos que si contamos con el apoyo de los grandes Generadores de AVU, industrias gastronómicas multinacionales, restoranes, fast foods, hoteles, usuarios industriales, usuarios particulares, etc. se podrá recaudar los fondos necesarios para el Centro de Internación y Rehabilitación Pediátrico.