2 de noviembre 2015

Legislador electo se pone a trabajar en proyectos de energías renovables

La lista de diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires de Cambiemos obtuvo el 46 por ciento de los votos. Es por ello que el actual presidente de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) y miembro de la Asociación Civil ambiental “Los Verdes-FEP”, Juan Carlos Villalonga, ingresó a la cámara baja. En entrevista exclusiva […]

La lista de diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires de Cambiemos obtuvo el 46 por ciento de los votos. Es por ello que el actual presidente de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) y miembro de la Asociación Civil ambiental “Los Verdes-FEP”, Juan Carlos Villalonga, ingresó a la cámara baja.

En entrevista exclusiva con energiaestrategica.com da precisiones de cómo será su labor en el Congreso Nacional y otros asuntos ligados a la órbita de las energías renovables.

¿Piensa presentar algún proyecto poco después de asumir? ¿Ya está trabajando sobre alguno o algunos en concreto?

Estoy trabajando en varios proyectos pero fundamentalmente me preocupa y me parece prioritario superar el atraso legislativo en materia ambiental que tiene el país debido a la cantidad de proyectos que se han discutido en el Congreso en los últimos años y no llegaron a ser aprobados: Ley de Residuos Eléctricos y Electrónicos, Ley de Envases, Ley de Envases de Fitosanitarios, Ley de Humedales. Activar esa agenda en la Cámara de Diputados me parece esencial para recuperar el trabajo que se realizó en esos proyectos durante los últimos años. En varios de esos proyectos trabajé impulsándolos desde las ONG.

Además hay que hacer una revisión en materia de la gestión de residuos peligrosos, tenemos que tener una normativa que impulse la generación distribuida de energías limpias y seguramente, luego de la COP21, deberemos traducir a legislación nacional los compromisos allí asumidos.

Será un legislador abocado a esos temas…

Tengo una historia dedicada a la promoción de las renovables en el ámbito legislativo. Entre 1996 y 1998 logramos sacar la Ley 19.025 (eólica y solar), ley que fue vetada por Menem y logramos que ambas cámaras rechacen el veto presidencial, esa fue una epopeya para las renovables. Lamentablemente, la lentitud de Menem en reglamentarla, la demora de De la Rúa en su aplicación y luego, la crisis 2001/2002, pulverizaron a la ley. Fue una ley que nunca pudo desplegar su potencial por incompetencia del Poder Ejecutivo. Posteriormente, en el año 2004, ya con Kirchner logramos que la Secretaría de Energía presente a nivel internacional el objetivo del 8 por ciento de renovables en diez años, eso fue en la Conferencia de Renovables de Bonn.

Nosotros proponemos el 10 por ciento, pero esa meta fue la base de la construcción de la ley, que finalmente  se logró en el 2006, la Ley 26.190. Como todos saben, esa fue otra ley que nunca se aplicó por desidia del Poder Ejecutivo. 

Más recientemente, en los últimos años participé en los primeros pasos de la discusión de la modificación de la Ley 26.190, la recientemente aprobada Ley 27.191 que esperemos logre resultados en el corto plazo.

Considero que cuando tengamos saneado el mercado eléctrico nacional, deberemos analizar un marco normativo para las renovables que ya no sea un parche de las leyes anteriores, ya que esta reforma aprobada no será suficiente para el mediano plazo.

Teniendo en cuenta que ningún partido cuenta con mayoría en Diputados y habrá que consensuar, ¿se imagina que se podría llegar a armar un ‘bloque verde’ con pares del propio partido y de otros signos políticos?

Eso no está en mis planes, creo que el espacio Cambiemos es un espacio plural que ha demostrado que tiene vocación de diálogo y consenso para actuar en el ámbito legislativo. No veo ninguna necesidad de generar un bloque especial.

Con varios de los legisladores que serán parte del bloque ya compartimos una agenda «verde», es el caso de Anita Martínez de Santa Fe, con quien Los Verdes trabajamos hace tiempo, el caso de Silvia Lospennato, Provincia de Buenos Aires, con quien trabajo actualmente en ACUMAR (Riachuelo), o el caso de Cornelia Schmidt con quien colaboro en diversos temas, es decir, creo que habrá una fuerte componente verde en el bloque.

Por otra parte, ¿se imagina que la Ley de Energías Renovables 27.191 podrá reglamentarse antes de un próximo cambio de gobierno?

La verdad que no creo para nada en la capacidad y en la voluntad de este gobierno para con las renovables. Sería un acto de responsabilidad si la reglamentan, pero no creo que eso ocurra. A esta altura, prefiero que quede como tarea pendiente para un futuro gobierno de (Mauricio) Macri, ya que no significará eso en ningún atraso para las renovables y será más confiable la reglamentación.

He observado algunas discusiones alrededor de la reglamentación que me preocupan. Vuelven algunas opiniones que quieren desarrollar la industria nacional vía reglamentación de la ley. Una estupidez que explica en buena medida la parálisis en la que estamos en este tema.

La industria nacional se genera en la medida que existan proyectos y una demanda sostenida de equipos y servicios. Para eso hay que incentivar el desarrollo de proyectos y dejar que, en las fases iniciales de este desarrollo, la componente importada de equipamiento no sea una traba para el ingreso de las renovables. Quienes pretenden que el desarrollo de las renovables se haga en base a industria nacional yo les pediría que empiecen a exigírselo también a las térmicas o las nucleares, porque lo que hacen es seguir poniéndole barreras a las renovables. Fijate que para explotar los no convencionales, para una planta nuclear o para una planta de carbón se importa todo el equipamiento sin ningún problema con la «industria nacional», pero con las renovables ponen el grito en el cielo. Que no sean hipócritas. 

Uno de los aspectos más atractivos de las renovables es que pueden generar una industria local rápidamente y generar muchos empleos, ese es la aspiración que tenemos todos.  Pero eso no se produce por ley ni por decreto reglamentario. Se produce porque primero generaste un mercado que demanda de una industria y la puede sostener. 

¿De ganar Macri (sabiendo que desde el Pro habían trabajado en una Ley similar a la 27.191, pero con algunas modificaciones) podría impulsarse la Ley del Pro de renovables relegando la recientemente promulgada de no ser reglamentada próximamente?

Mirá, si queremos que las renovables despeguen, lo primero que debemos hacer es cumplir las leyes y dar un marco de previsibilidad, es decir, tenemos la ley 27.191 y debemos hacer que esa norma genere todo lo que podemos obtener con ella. Tenemos que transformarla en una norma creíble y de plena aplicación, eso, en sí mismo, es una revolución. 

Ahora, como dije antes, en un mercado eléctrico saneado, más competitivo y transparente, se pueden evaluar nuevos instrumentos, pero sin generar turbulencias ni complicar a los inversores. También se deberá evaluar realizar licitaciones de proyectos, como ha sido el caso del GENREN, para fortalecer la diversificación y complementar el impacto que tenga la Ley.

9 Comentarios

  1. Gustavo gil

    Es preocupante la afirmación de que la industria se desarrolla como exclusivo resultado del mercado. Planificar en estos términos será la diferencia sustancial para que las renovables representen una oportunidad de desarrollo genuino y no una transferencia de recursos al sector privado extranjerizado.

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  2. Mario Pierantonelli

    La importación de equipos para energías renovables es un tema a tratar con mucho cuidado y con todos los sectores, alejándose de cualquier dogma. En solar térmico y en eólicos hay muchas empresas nacionales en condiciones de suministrar equipos de calidad.
    En solar fotovoltaico considerando los precios internacionales sería conveniente permitir la entrada con bajos aranceles para impulsar la generación distribuída domiciliaria, con lo que se podría incorporar más de 1 GW en corto plazo y a costo cero para el estado.
    En biomasa también hay muchos desarrollos con elevado índice de componentes nacionales.

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  3. Daniel Ignacio Vâzquez

    En Ciudad Jardìn el Palomar, Municipalidad de Tres de Febrero, donde un alto porcentaje de ciudadanos votamos a Diego Valenzuela a la fecha, TENEMOS UNA PRIORIDAD AMBIENTAL EL AGUA POTABLE. Teniìamos, si tenìamos desde su fundaciòn a partir del año 1944 y ante las falencias de agua de esa època una, planta propia depuradora de lìquidos cloacales y suministro de agua potable semisurgente proveniente del Acuìfero Puelches (agua de deshielo de 1º calildad) ò sea que estabamos en una posiciòn de privilegio de avanzada para esos años. Hoy el kirchnerismo demoliò dicha planta y la reemplazò por la provisiòn a travès del «rìo subterràneo» de agua proveniente del Rìo de la Plata -cloaca y captaciòn de agua a la vez- tuvimos que agregar tanques de reserva en cada domicilio en reemplazo de la torre tanque tambièn desactivada, pero la presiòn de AYSA es insuficiente y èstos permanecen vaciòs ¿Hay acaso un proyecto ambiental màs sustantivo que la provisiòn de agua para consumo en el siglo XXI? ¿Debemos emigrar para obtener agua potable?
    Espero respuestas concretas, Ciudad Jardìn El Palomar tiene aproximadamente 30.000 habitantes, una 5º generaciòn de descendientes de los fundadores, de los 1º vecinos.

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  4. Eduardo Gonzalez Peña

    Si se parte de la convicción de seguir apuntando a la importación, eólica- fotovoltaica,
    seguimos en la dependencia infinita, ya en esas áreas tenemos terreno ganado, y lo que se tenga que desarrollar está la formación, a invertir allí.

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  5. J.I.P.González

    Estimados:

    En la Argentina tenemos buena tecnología eólica. Por supuesto, es buena, si no le restringimos la importación de partes, como inversores electrónicos, o componentes para inversores, de los que hay pocos fabricantes en el mundo. Ultracapacitores, polímeros, en algunos casos imanes, etc.

    La principal empresa que tenemos en este rubro, está acompañada de varias Pymes que fabrican partes, y con ese conjunto de empresas, estamos en condiciones de competir con empresas internacionales, que por otro lado, trabajan de la misma forma, e importan las mismas partes.

    No tenemos mucho desarrollo en tecnología fotovoltaica. Estamos por empezar a fabricar módulos solares. Pero importamos las celdas para fabricarlos. Si restringimos estas importaciones, nunca vamos a hacer los módulos.

    El número de fabricantes de silicio con el grado pureza requerida para fabricar estas celdas, se puede contar con los dedos de una mano. Una vez desarrolladas esas tecnologías se convierten en comodities, y el valor agregado es muy bajo.

    El gran valor agregado está en el uso de esos «componentes». También las celdas en sí mismas, más allá de la tecnología del desarrollo de las mismas tienen el valor agregado de los comodities.

    Lo que tiene un alto valor agregado económico y social, es la creación de los parques.

    Para llegar a convertirse en un exportador de comodities, hay que tener acceso a mercado internacionales enormes. Las celdas solares, pasaron en unos 30 años de 75 dólares el vatio, a menos de 0,3 dólares el vatio.

    Si nosotros queremos hacer eso, vamos a tener que empezar por los 75 dólares el vatio. Porque empezar a fabricar en pequeñas cantidades, es empezar como artesanos, no como industriales. Y por ese camino, nunca vamos a hacer un parque solar.

    Muchas de las tareas que estoy mencionando están siendo realizadas por muy pocas empresas en el mundo. La razón es que se necesitan mercados enormes, para obtener precios competitivos.

    El problema de dificultar las importaciones radica en que no mejora, sino que dificulta el desarrollo local.

    España con una enorme tecnología desarrollada en energía termosolar, fotovoltaica y eólica, es importador neto de partes para poder producir todo eso.

    Por supuesto, que es probable que sus exportaciones de productos terminados superen largamente lo que importan. Y por lo tanto, la cantidad de trabajo local sería mucho mayor que si no importaran esas partes, porque si no lo hicieran, no podrían vender los productos terminados, en lo cual por otro lado, son líderes mundiales.

    Por lo tanto, someter al casi inexistente mercado nuestro, a trabas establecidas por personas que no conocen las complejidades de las tecnologías y los mercados, que por otro lado están cambiado todo el tiempo, tendría el efecto, de impedir el despegue de las energías renovables en la Argentina.

    Y sería bueno recordar, que tenemos problemas energéticos que hay que resolver. Que estas tecnologías aun importando muchas partes, nos permiten mucha fabricación local, mucho valor agregado local.

    Si retrasamos esto, con cualquier restricción, dada la importancia que tiene la energía en la economía y en nuestro nivel de vida, lo terminaremos cubriendo con importación de centrales térmicas, importación de petróleo, e importación de gas.

    Todo eso con casi ningún valor agregado local.

    Saludos

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  6. Lucas

    Este señor parece desconocer la industria que existe en este momento, INVAP (Empresa a la que criticó duramente cuando estaba al frente del Greenpeace), e IMPSA tienen desarrollados generadores eólicos. Existe hace muchos años Solartec en La Rioja, fabricando paneles solare a partir de celdas y recientemente hay otra planta en San Luis. Por otro lado en un esfuerzo sin precedentes a provincia de San Juan ha invertido 103 MM de euros en comprar una fábrica integrada de paneles (desde el silicio hasta el panel) con una capacidad de 70 MW anuales (un proyecto en marcha). Si se liberan las importaciones es sencillamente imposible competir con los productos chinos, ergo, vamos a llenarnos de parque solares con paneles chinos, muy bueno desde el punto de vista energético, pero nefasto para la matriz productiva. Es un tema muy complejo que merece un análisis minucioso. No es verdad que la industria se desarrolle en un contexto de importación, ya aprendimos la lección durante los 90. Una lástima que este legislador desconozca los enormes esfuerzos locales. Esperemos que cambie de opinión por el bien de muchos que queremos seguir viviendo en las provincias y aplicando nuestro conocimiento en la Argentina.

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  7. Andrés

    ¿Queremos energía eólica en la Argentina o beneficiar a unos pocos fabricantes locales? Si nos interesa lo primero, generemos las condiciones para que exista un verdadero mercado y oportunamente los fabricantes buscarán optimizar costos consiguiendo proveedores locales de calidad. Resumo la potencia eólica instalada por país a la fecha: Brasil 7100MW, México 2500MW, Chile 901MW, Uruguay 850MW, Argentina 200MW. ¿Qué tal si encaramos seriamente incentivar la competencia en lugar de repartir prebendas?

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  8. Emilio Guiñazú

    Estimado Andres,
    Brasil que es modelo de renovables SIEMPRE priorizó (obligó) a la fabricación de los equipos en su país. Fv investigá por ejemplo el PROINFA.
    No existe dependencia ni seguridad energética sin dominio de las tecnologías que la producen. Es simplemente una derivada más en la dependencia.

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  9. Reinaldo Medina Kempter

    Seguimos enfrascados en una decisión kafkiana, y no logramos salir definitivamente del pozo.
    Que Uruguay y Chile tengan una potencia eólica instalada mayor que la nuestra no debe entenderse que es la única verdad, si es verdad desde le punto de vista de la generación limpia y sustentable, pero no debemos olvidar lo del collar del perro que en este caso es más valioso que el perro mismo y esta analogía se refiere a la fabricación local que es lo verdaderamente importante desde el punto de vista integral de país, y lo es también en grado aún superior el desarrollar tecnologías o arquitecturas adaptadas a necesidades específicas locales o no locales.
    Esto implica otros efectos colaterales; como geopoliticos, estas equipos por factores de logística deben ser construidos en cercanías de puertos patagónicos, recordemos que nuestra patagonia cuenta con una densidad poblacional de 2,2 habitantes por Km2; también habrá derrame de tecnológía de último nivel hacia otras industrias; y habrá necesidad de crear escuelas técnicas apropiadas.
    Por ejemplo en el 2004 el país tenía problemas de desocupación serios, hoy también claro, pero bien en ese tiempo yo fuí un férreo defensor de la fabricación local de aerogeneradores y ofrecí a INVAP SE la posibilidad de concretarlo, cosa que se hizo, aunque el proyecto finalmente fue abortado por razones que no vienen al caso de esta nota.
    En ese tiempo Como dice Emilio Guiñazú, Brasil contaba con el Proinfa un plan que en principio con errores y aciertos, los errores se fueron superando en etapas posteriores y finalmente facilitaron la instalación de la industria de aerogeneradores en Brasil, por ser confiable, la seguridad jurídica no estaba en duda, y se posibilitó también algo fundamental, el crédito blando a quien deseara instalarse y otras ventajas por sobre los que solo importaban máquinas.
    El gobierno apoyó esta opción de generación de energía por haber tenido en años anteriores una merma notable en el recurso hidráulico. Es decir se reacciono ante la falta de energía apuntando a renovables donde la generación eólica fue y es preponderante y creo el Proinfa, que incluía a las otras renovables también.
    Uruguay, cuando Tabaré Vázquez proclamaba su plataforma política de su primer gobierno ya hablaba de instalar 100 Mw eólicos para lograr su independencia energética, recordemos que Uruguay no posee petróleo ni carbón, y estaba supeditado a los vaivenes de los precios a del crudo.
    Hoy Uruguay tiene mayor capacidad de generación eólica que en Argentina, en un país con 3.500.000 habitantes. Y han logrado tener un casi 50% de generación eólica algunos días puntuales. También apuntan tener un 50% de potencia instalada con renovables para dentro de unos pocos años.
    Pero Uruguay no tiene industria y basa su desarrollo en máquinas importadas incluyendo máquinas usadas provenientes del repowering europeo.
    En Chile el caso no difiere mucho del uruguayo, solo que es notable la existencia de máquinas de origen chino.
    Y nosotros solo contábamos con algunas cooperativas que con un concepto no mercantilista se largaron a instalar aerogeneradores cuando no era económicamente viable hacerlo y padecieron esta circunstancia mucho tiempo, Luego se gestionó el GEn REN sin haber planificado las articulaciones necesarias para que la industria local masivamente aportara sus equipos, Impsa fué la excepción, tampoco se previó con la debida anticipación mandar las señales ciertas en tiempo y en forma a la industria.
    Era tan caóticas las señales de ENARSA y del gobierno mismo que poco tiempo antes del Gen REN he escuchado el conferencias el el Congreso de la Nación decir que no era necesario apoyar el deasarrollo de aerogeneradores porque los que se compraban en europa ya lo tenían la tecnología incluida.
    O como pretendía la ley Salvatori que propiciaba facilidades arancelarias para los aerogeneradores comprados afuera y quien fabricaba localmente y necesitaba algún componente extranjero no estaba comprendido en esas facilidades.
    Mientras para ese tiempo en España que de manos de los dinamarqueses y en actitudes no muy sanctas tenían la mayor rata de crecimiento de esta industria declaraban a esta industria el Microsoft de Europa por el desarrollo que traía aparejado, nosotros con gran desocupación reinante dejábamos que la industria europea empleara 14, 5 técnicos calificados para construir un megavatio en un año, y nos íbamos a conformar con tener ocupado medio técnico calificado por cada megavatio instalado. Lo nuestro obviamente miopía pura.
    Otro factor limitante fueron los costos políticamente deprimidos por el populismo que otros tantos problemas nos ha creado y que hoy perduran aún.
    Recuerdo que la arquitectura buscada para el aerogenerdar de INVAP apuntaba a lograr los costos de generación más bajos posibles por esta razón.
    Esto demuestra que con falta de criterio y discutiendo entre palomas y halcones, fueron pasando años mientras que los fabricantes europeos cada vez se hacían mas grandes y económicamente mas fuertes, debo decir que todas estas industrias nacieron de pequeños talleres en la década del 90 algunas desaparecieron otras fueron absorbidas, solo una nació grande General Electric y fué muy particular, comienza con Tacke un fabricante alemán exitoso cuando las máquinas eran de 600 Kw, pero apuntaron a un máquina mucho mas grande de 1,5 Mw y técnicamente muy buena, a tal punto que fue el punto de partida de otros fabricantes, pero fracaso en el lanzamiento por pequeñas fallas de no pudieron resolverse por problemas económicos.
    El lanzamiento había consumido muchos fondos que ya no estaban disponibles. la firma cae en convocatoria y finalmente la compra ENRON esa empresa que solo era una ilusión financiera inexistente, posteriormente a directivas de Geoge Bush padre es comprada por ese gran emporio energético que es General Electric. y esa máquina se convierte en manos de los americanos en la máquina mas exitosa durante unos años, sin que sufriera cambios de importancia.
    Hoy existe la invasión China, Coreana e India y los fabricantes europeos con alianzas y sin ellas han crecido exponencialmente, el mercado esta muy competitivo y es muy difícil, claro no imposible comenzar hoy.
    Esto demuestra la horrenda política energética en particular con los desarrollos eólicos que se implemento estos doce últimos años.
    El gobierno que asume deberá impulsar con reglas claras estos actuales y futuros emprendimientos, mas no debe olvidar de dar señales rápidas y claras para el desarrollo de la Generación Distribuida, y la Autogeneración con la posibilidad de inyectar los excedentes a la red de baja tensión.
    Esto no tiene el tamaño de la eólica mayor, pero servirá conceptualmente para apoyarla
    y facilitarla, y será también creadora de mano de obra local altamente calificada.
    Esta ventana que existe hoy no debe ser desperdiciada y que será finita, pasado un tiempo prudencial tendremos una invasión de productos chinos e indios y volveremos a perder una oportunidad de crecimiento válida.
    Solo se debe reglamentar la generación distribuida y contar con una política arancelaria adecuadamente sana que permita a este desarrollo que sean exportados los equipos a Brasil, Uruguay, Chile y otros muchos.
    En lo local sepamos que nuestra energía eléctrica cuesta entre 4 y 6 veces más barata que en los países limítrofes y que claramente deberá sincerase tan pronto como posible, esto despertará un fuerte interés en la autogeneración.

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