Desde diciembre de 2018 a esta parte se han dado, en forma contradictoria, hechos y declaraciones de parte de Andrés Manuel López Obrador sobre el desarrollo de las energías renovables en México. 

Ya sean cancelaciones de subastas eléctricas por las que se licitaban proyectos a empresas para suministrar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) energía limpia y barata, o la por la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, acuerdo que suspendió las pruebas pre-operativas de las centrales eólicas y fotovoltaicas que estaban próximas a entrar en operación comercial.

Entre las frases destacadas de AMLO se puede percibir que no sólo apuntó a las renovables, sino también a empresas que llevan a cabo los proyectos y al gobierno anterior. 

En mayo de 2019, dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, reafirmó el “rescate al sector energético”. Y en su introducción, denunció que “la reforma energética impuesta por el régimen anterior causó un daño gravísimo a Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad”.

Poco menos de un año después, en marzo de 2020, en su visita a La Rumorosa, en el estado de Baja California, el mandatario fue crítico contra un parque eólico de 10 MW instalado en la región y la industria en general: 

“Autorizaron esos ventiladores para producir energía eólica. Miren cómo afecta el paisaje, la imagen natural. Cómo se atrevieron a dar permiso para instalar estos ventiladores».

“Son negocios privados porque se tiene que subsidiar a esas empresas. Son las transas que se hacían durante el período neoliberal”. 

Posteriormente, en mayo, el gobierno mexicano estableció una limitación sin fecha a las energías verdes, bajo el argumento de «mantener la seguridad e independencia energética».

En dicha conferencia de prensa, apuntó a los inversionistas extranjeros, en su mayoría, con proyectos renovables: «Saquearon más en este periodo neoliberal que lo que saquearon durante los tres siglos de dominación colonial”. 

“Energías limpias, pero en algunos casos negocios sucios, y se dejó de lado a la Comisión Federal de Electricidad, como si no produjera energías limpias», indicó.

Octubre 2020 no fue la excepción. El tabasqueño nuevamente arremetió contra las administración anterior y las empresas: “Con la política neoliberal empezaron a engañar para privatizar el sector energético”, ya que CFE no tenía la capacidad de producir sin carbón, es decir, sin generar contaminación.

“De manera deliberada cerraron las plantas y aquí está el ejemplo, ocho grandes generadores de energía con carbón y apenas permiten que trabaje uno, siete parados, porque no le autorizan, de acuerdo a la nueva normatividad que se estableció en el periodo neoliberal”. 

“Utilizaron otro sofisma, lo de las energías limpias, el que estas plantas de la Comisión Federal de Electricidad ya son viejas y contaminan, y que por lo mismo era mejor la producción de energía con gas, las termoeléctricas, las eólicas o energía solar, energías que, en efecto, no contaminan, pero están subsidiadas; produzcan o no produzcan, la Comisión Federal -con presupuesto público, que es dinero de todo el pueblo- les tiene que comprar la energía eléctrica”, apuntó.

Ya más cerca de la actualidad, en diciembre, según documentos del gobierno, 200 parques eólicos, plantas de gas natural, paneles solares y otros proyectos están estancados, después de que López Obrador ordenara detener los permisos,

Incluso, en el inicio de 2021 se ha tomado la predisposición de revisar contratos de energías limpias, aunque aún sin definir bajo qué criterios. 

“Revisar los convenios, más que nada el marco legal, porque le cuesta mucho al Estado la compra de la energía eólica a particulares, porque no pagan la transmisión, es un subsidio, hay muchos engaños”, mencionó AMLO.  

Frases y hechos que mantienen en vilo a la situación de las renovables en México y que generan un futuro incierto y con algunas empresas que deciden desistir o pausar sus inversiones en el país y, por ende, el crecimiento de las energías limpias. 

Manuel Bartlett Díaz también fue crítico 

En octubre de 2019, el Director General de la Comisión Federal de Electricidad, consideró que “muchas empresas extranjeras dicen que la energía renovable es muy barata pero no lo es, porque para empezar se llaman intermitentes. Si no hay sol en toda la noche no funcionan y se cree que hay generación de día, pero una nube hace que no funcionen”. 

“Entonces esas fuentes de energía limpia tienen que tener un respaldo para que cuando deje de haber aire o pase una nube se metan máquinas convencionales y eso no es barato porque tienes que tener a las máquinas listas para entrar”.

“La eólica y la fotovoltaica no son rentables porque necesitas una máquina atrás para que al instante responda y no tener que decirle al usuario que espere que haya viento para prenderle la luz. Eso aquí no lo pagan, la reforma energética ha hecho que empresas renovables no paguen a la máquina que está atrás”.