El desarrollo de tecnologías alternativas crece en paralelo a las posibilidades habilitadas desde el sector público para este fin, y hasta el momento, sólo unas pocas provincias están a la vanguardia en materia de energías renovables. En el ámbito privado, la situación no difiere: con plazos de financiación que no superan los 12 meses, promover las ventas no es uno de sus objetivos.

Al respecto, Leandro Magri, ingeniero químico y representante de Colectando Sol, expresó: “Hoy se puede acceder a un dispositivo renovable con tarjetas de crédito, de la misma manera en que se compra cualquier otra cosa e independientemente de que los costos sean muy superiores”.

En este contexto, las tasas de interés arrojadas sobre la adquisición, pueden partir de un recargo del 10% – como en el común de los casos – y de ahí para arriba, siempre dependiendo de la empresa que efectúe la venta. “Así como comprás una juguera en Mercado Libre, te comprás un colector y lo pagás igual”, ironizó el especialista.

En este escenario, la excepción al común del país se da en la provincia de Santa Fe, donde el plan ‘Un sol para tu techo’ ofrece posibilidad de acceso a colectores solares térmicos a través de una financiación encarada por el Gobierno provincial. No obstante, “a nivel nacional, no existen estrategias de similares características”.

Para contrarrestar esto, el experto propuso el lanzamiento de créditos blandos, integrados por numerosas cuotas que sirvan para que el gasto sea equivalente al ahorro reflejado en las facturas de luz y gas. “Basta con profundizar las posibilidades de financiación, impulsando líneas crediticias similares a las del mercado inmobiliario, para que el panorama sea distinto”, señaló.

Respecto a la idea de subsidiar a las renovables, Magri asumió que sería interesante, pero aclaró que la simple quita del beneficio a la energía convencional alcanza para impulsar al sector alternativo. “En muchos contextos ni siquiera son necesarios los subsidios, puesto que la amortización de los gastos se logra en menos de cinco años”, culminó.