Por eficiencia energética se entiende al conjunto de acciones encaminadas a que los habitantes de un edificio disfruten de los beneficios que brindan este y sus instalaciones con el mínimo gasto de energía. Es irracional y antieconómico invertir en energías renovables (solar, eólica, etcétera) si el edificio es energéticamente ineficiente.

No estamos hablando de formas o tipos de instalaciones, sino de actitudes ante un proyecto edilicio. Comparando un edificio con un organismo biológico, debemos buscar que posea un metabolismo basal bajo, o sea, que necesite la mínima cantidad de energía para brindar un determinado nivel de confort. En tiempos de “cambio climático” el edificio también debe ser capaz de adaptarse a las restricciones de energía, materiales y agua, que comenzarán a sentirse progresivamente. Es un desafío que debemos enfrentar losprofesionales de la construcción.

La demanda de energía por parte de los edificios representan el 50 % del consumo energético en Estados Unidos, el 35 % en la Unión Europea y el 27 % en Latinoamérica. Nuestro país coincide exactamente con la media de nuestro subcontinente, con el agravante que dependemos en un 90,2 % de los recursos fósiles (según Ministerio de Economía, 2005), que ya prácticamente agotamos.

-¿Cuánto generamos en recursos renovables? Sólo el 6,2 % (hidráulica y leña) y el 0,007 % en energía eólica.
-¿Cuál es la medida prioritaria a adoptar? Eficiencia energética, compuesta por una mezcla de ahorro de energía + sistemas pasivos.
En otras palabras, para obtener cualquier servicio o prestación en un edificio, de cualquier característica, gastar lo mínimo por unidad de superficie o volumen; y, por otra parte, aprovechar al máximo las ventajas relativas de energía gratuita de cada clima del país.

El siguiente gráfico muestra cómo en el período que va del año 1930 a la actualidad la eficiencia energética en climatización de invierno de los edificios del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ha ido empeorando año tras año a pesar de contar con más y mejores tecnologías y materiales.


La ineficiencia es mayor en viviendas unifamiliares que en edificios en torre. Compare esta figura con la aparecida en la primera entrega del curso y luego cotéjela con un gráfico de concentración de dióxido de carbono en la atmósfera y saque sus propias conclusiones. Fallan: el diseño del edificio, su envolvente y materiales, sus instalaciones y el equipamiento.

¿Como mejorar la eficiencia de un edificio?

Se necesitan estrategias diferentes para viviendas unifamiliares o en torres que para grandes oficinas o naves comerciales. Si el edificio está construido, se requiere la realización de una auditoria energética y/o ambiental a fin de conocer en qué se usa la energía que se consume, discriminada en cada prestación (calefacción, refrigeración, ventilación mecánica, conservación alimentos, agua caliente, cocción, alumbrado, señalización, movilidad vertical, bombeo agua, etcétera). Por el contrario, si es unproyecto, los especialistas en arquitectura sustentable pueden modelizar su funcionamiento con mínimo costo.

En edificios de viviendas en clima templado, entre un 65 y 85 % de la energía se consume en climatización; y en el extremo sur patagónico llega al 95 %. ¿Donde ahorrar? Desde ya en mejorar el aislamiento térmico de la envolvente, orientar bien los locales principales del edificio, incorporar sistemas pasivos para aprovechar el sol.

Ahorrar electricidad en bombeo de agua mediante un sistema de racionamiento con grifos automáticos y difusores en cocinas para incorporar aire al flujo de agua. También en la iluminación, mediante un buen diseño de la luz natural en locales tratando de aprovechar hasta el último minuto solar, evitando el deslumbramiento y el sobrecalentamiento de los ambientes.

En un día de verano, mientras tenemos hasta 30.000 lux en el exterior, es usual encontrar 34 lux en interiores. Así, en pleno día, el sistema de alumbrado está encendido. Se usan lámparas incandescentes o halógenas que tienen un rendimiento luminoso de 10 lumen/W, mientras que una lámpara fluorescente tiene 70 lumen/W y los leds hasta 100 lumen/W. Si la excusa es la blancura de las lámparas de bajo consumo, no todas son de 6.000 K, ya que hay luz cálida de 2.300 K, al mismo precio.

Respecto de los electrodomésticos hay que buscar los que cuenten con etiquetado energético a fin de conocer su consumo “real”, lo mismo vale para calefactoresy equipos refrigeración.

Tiene que llegar el día en que cuando vayamos a hipotecar nuestra vida por 20 o 30 años al adquirir o construir una vivienda o departamento nos informen su eficiencia y una entidad nos brinde un sello de eficiencia energética.

Si vamos a invertir en un nuevo edificio para comercio o empresa, exigir al profesional no sólo el presupuesto de obra y su honorario, sino el presupuesto anual en energía y alo largo del tiempo que dure el crédito hipotecario. Si el profesional no es idóneo, busque otro o exija que subcontrate un asesor.

Disponemos de dos normas IRAM, la 11.604 y la 11.659 para calefacción y refrigeración de viviendas, respectivamente, para todo el país. Para calefacción se utiliza un coeficiente volumétrico llamado GC. Para una vivienda de 150 m2 (400 m3) en BuenosAires este coeficiente es 1,56 W/m3 C; en Bariloche, 1,43 W/m3 C y en Ushuaia, 1,37 W/m3 C. Si se desea una vivienda eficiente, recomendamos usar la mitad de los valores propuestos por la norma.

Para refrigeración se contemplan las cargas internas y la solar, con lo cual indirectamente se limita la emisión del equipamiento, el sistema de iluminación y el aventanamiento sin protección solar. En líneas generales para una vivienda de 150 m2, con una altura media de 2,70 metros en locales, tendremos las siguientes cargas térmicas admisibles por unidad de superficie (SR): Mendoza, Buenos Aires y Bahía Blanca 43,7 W/m2; Rosario, Córdoba 45,9 W/m2; Posadas 50,5 W/m2 y Corrientes 52,8 W/m2.

*Director del Laboratorio en Arquitectura y Hábitat Sustentable de la Universidad Nacional de La Plata. Investigador Independiente en CONICET.

FUENTE: Diario Clarín – POR JORGE DANIEL CZAJKOWSKI