Se trata de lo que los científicos denominan el «material del futuro» y es un compuesto de átomos de carbono, ordenados de tal manera que forman una malla hexagonal, y con un solo átomo de espesor, explicó el especialista Gerardo García Naumis, investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Su chiste está en que es el material más delgado del mundo, muy flexible y casi irrompible, ya que es de la misma familia de materiales que el diamante; conduce la electricidad mejor que el arseniuro de galio y el calor, mejor que la plata”, destacó el científico.

Con semejante hoja de vida, no es extraño que centros de investigación y empresas hayan puesto grandes esperanzas en él. Naumis, por ejemplo, experimenta en cómo utilizarlo “para hacer transistores, contaminándolo químicamente para que se convierta en un semiconductor, o en cómo se puede deformar para alterar sus propiedades electrónicas”.

Justo en esta idea también trabaja Andre Geim, el ruso que, junto con su compatriota Konstantin Novoselov, sintetizó en 2004 este material por primera vez para, solo seis años después, recibir el Premio Nobel de Física.

Fuente – portal Quo.mx