La COP25 será la instancia preferida para las cámaras empresarias que representan a las distintas tecnologías de energías renovables para hacer lobby – bien entendido – a favor de la transición energética.

Evitar el calentamiento global implica, desde el punto de vista energético, impulsar fuentes limpias de generación reemplazando otras a base de fósiles, por eso, cada subsector empresario presentará iniciativas exponiendo los beneficios que ofrece su tecnología.

Es el caso de la solar fotovoltaica es  Marcelo Álvarez, Consejero del GSC, organización que representa a cámaras empresarias de más de 50 países, incluyendo China y Estados Unidos, quién anticipa en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica CHILE, los principales aspectos a trabajar en el evento.

Como prioridad, el dirigente señala que la intención del GSC es plantear a los organismos internacionales nuevos programas de créditos con tasas de interés accesible para impulsar energía solar fotovoltaica.

“Los países emergentes requieren de financiamiento para poder realizar esta transición”, sostuvo Álvarez. Pone el acento en la generación distribuida, no solo en el desarrollo de grandes centrales de generación.

“El factor de crecimiento de la distribuida será superior a la de los grandes parques de generación concentrada, sobre todo en China e India”, valoró.

Lo sostiene en función de los últimos datos que aporta IRENA y la agencia de energía de Estados Unidos (EIA): “el cambio de paradigma se está dando progresivamente en todo el mundo”.

En este escenario, Álvarez anticipó que está coordinando acciones y actividades conjuntas con la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACESOL), representante local de la industria.

Marcela Punti, Gerente de ACESOL, se mostró expectante por estas gestiones.»Estamos conversando acuerdos de cooperación y sobre la posibilidad de presentar propuestas en forma conjunta».

«La COP25 nos va a reunir a todos los renovables; tenemos mucho para aportar desde el sector de la energía renovable para una matiz más limpia», destacó en contacto con Energía Estratégica Chile.

En la misma línea se pronunció Ramón Fiestas, presidente para Latinoamérica del Global Wind Energy Council (GWEC) en una entrevista para este medio.

“Para GWEC es una oportunidad que la COP25 se reúna este año en América Latina cuando celebramos el hito de los primeros 25GW eólicos operando en la región”, expresó Fiestas.

GWEC ya empezó a trazar su agenda: “Estaremos apoyando las iniciativas que se pondrán  en marcha para acelerar la transición energética a nivel mundial y particularmente en los mercados más rezagados en la región”.

Y valoró que “Chile se va a convertir en el centro de atención mundial en la lucha contra el cambio climático y la tecnología eólica podrá percibirse allí como una parte muy importante de la solución”.

La eólica en perspectiva

Si bien Chile es reconocido mundialmente por su gran potencial solar, los últimos datos publicados por IRENA relevan que se posiciona segundo en el ranking eólico de América del Sur.

El primer lugar es para el gigante Brasil con 14.401 MW que, si se compara con el total de la región (18.679 MW), alcanza el 77% de la potencia eólica en tierra.

En el podio siguen Chile con 1.524 MW operativos y Uruguay con 1.511 MW.

Las perspectivas son más que alentadoras, de acuerdo a un reporte elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) en base a datos de febrero de este año.

Según los datos oficiales existen en Chile 212 MW eólicos en estado de prueba, 820 MW en construcción, 10.621 MW con RCA aprobada y 1.508 MW en proceso de calificación, lo que promete un mayor crecimiento de la industria para los próximos años.