La empresa platense Goodenergy lanzó colectores que permiten utilizar la energía del sol para climatizar piscinas, una opción limpia frente a los métodos tradicionales, en base combustibles o electricidad. Con el objetivo de prolongar el período de uso de la misma, pueden llevar la temperatura desde 27ºC en septiembre hasta 33ºC en enero y la inversión requerida es inferior a la mitad del costo de la pileta. En promedio: 1500 pesos por m2.

El titular de la firma, Pablo De Benedectis, explicó que “el sistema funciona haciendo circular el agua a través de los colectores como si fuese un radiador solar”. Este mecanismo mantiene la temperatura y recupera la pérdida de calor durante la noche, además de contar una vida útil que supera los quince años.

Para el correcto funcionamiento del dispositivo, se debe emplazar una cantidad de paneles equivalente al 80% de la superficie de la piscina aproximadamente.El espacio donde se ubiquen debe ser próximo a la pileta y los colectores deben estar orientados donde puedan recibir la mayor cantidad de radiación solar durante las horas del día.

Entre las características del equipo, el directivo destacó que “tiene un controlador automático para regular la temperatura del agua mediante sensores. Cuando la piscina necesita más calor, el colector utiliza la energía acumulada para elevar los valores. Además, no requiere mantenimiento y por su bajo peso puede colocarse en techos, pérgolas o a nivel del piso, sin riesgo de cargas y sobrepeso”.

Otro de los beneficios de ésta tecnología ecológica es que se evitan las incrustaciones de sarro y de componentes químicos, agregados habitualmente al agua para su limpieza. La propuesta de Goodenergy, implica un producto resistente a los rayos UV y realizado en polipropileno. También cuenta con 10 años de garantía de fábrica.

Vale destacar, que para climatizar una piscina cuya capacidad ronda los 48.000 litros, se necesitan alrededor de 400.000 kilocalorías. En términos de gas, implica un gasto superior a los 1200  m3 al mes. El costo en pesos de dicho volumen, asciende los 1000 mensuales aproximadamente, emitiendo cerca de 20 toneladas de CO2 a la atmosfera, por año.

Frente a esto, la energía solar sirve como complemento y permite reducir el consumo entre un 50 y 70%: “Utilizando método dual que conjugue calentadores solares y calderas durante el período invernal, la eficiencia se incrementa. Consiste en un aporte de cada energía, de entre 60/70% solar y 40/30% gas para lograr llegar a los 30ºC”, explicó De Benedictis.

La fabricación de estos productos cuenta con la certificación  ISO 9001 y son producidos bajo el sistema de moldeado sobre moldeado: colectores ensamblados desde una sola pieza, para un acabado estético y resistencia mecánica. El recupero de la inversión se concreta al cabo de tres años y cada circuito se adapta a las necesidades del usuario, mediante un estudio previo de la empresa.

“En septiembre empieza la temporada comercial, hasta el mes de diciembre y la realidad es que las ventas van muy bien, porque se trata de una propuesta que está muy buena. Además, atrae porque extiende la utilización de la piscina hasta mediados de mayo, aprovechando también más horas del día”, finalizó.